Una broma de una biblioteca sitúa los libros de Armstrong en ficción

lunes 21 de enero de 2013 09:54 CET
 

SIDNEY (Reuters) - Una nota de broma de una biblioteca australiana declarando que los libros sobre el desacreditado ciclista Lance Armstrong serían trasladados a la sección de ficción se ha convertido en viral en Internet, con un comentarista afirmando: "El infierno no tiene la furia de un bibliotecario".

"Todos los libros de no ficción de Lance Armstrong, incluyendo 'Lance Armstrong - Imágenes de un campeón', 'The Lance Armstrong Performance Program' y 'Lance Armstrong: World's Greatest Champion', serán pronto llevados a la sección de ficción", decía la nota publicada el sábado en la Biblioteca Manly de Sídney.

Una fotografía de la nota publicada se extendió rápidamente por Internet alimentando el debate sobre si la lucha de Armstrong contra el cáncer y la motivación de la gente pesaron más que sus mentiras en una carrera deportiva marcada por el dopaje.

"Como ciclista, su trabajo fue inspirador, su fundación hizo un trabajo increíble y su historia fue fabulosa... Te sientes avergonzado por recomendar este libro a la gente, te quedas mirando los libros poniendo en duda si las lecciones y la inspiración son honestas y reales", dijo un comentarista.

La Biblioteca Manly dijo que el aviso impreso, colocado en una funda de plástico en uno de los estantes de la biblioteca, fue una broma y hay una revisión interna en proceso.

"Las bibliotecas no pueden recolocar de forma arbitraria las categorías de libros, porque eso depende del número ISBN emitido por la Biblioteca Nacional", dijo el lunes un portavoz del Manly Council, que gestiona la biblioteca.

 
Una nota de broma de una biblioteca australiana declarando que los libros sobre el desacreditado ciclista Lance Armstrong serían trasladados a la sección de ficción se ha convertido en viral en Internet, con un comentarista afirmando: "El infierno no tiene la furia de un bibliotecario". En la imagen, de archivo, un espectador con un libro del ex ciclista Lance Armstrong entre sus brazos espera el comienzo de una etapa del Tour de Francia. REUTERS/Bogdan Cristel