¿Los bebés de la recesión son potenciales adolescentes delincuentes?

jueves 3 de enero de 2013 20:30 CET
 

NUEVA YORK (Reuters) - Un análisis de la información sobre los adolescentes que nacieron en Estados Unidos durante comienzos de los años 80 asocia tasas algo más altas de tabaquismo, consumo de alcohol, arrestos y robos con las condiciones macroeconómicas del primer año de vida.

"Nos sorprendió que básicamente se repitiera en todos los niveles socioeconómicos", dijo la doctora Seethalakshmi Ramanathan, autora principal del estudio. "En el nivel nacional, afectaría a todos", agregó

Con su equipo, Ramanathan se concentró en los bebés nacidos durante la recesión de 1980-1981 y 1982, cuando las tasas de desempleo del país oscilaron entre el 6,6 y el 11,25 por ciento, aunque la autora agregó que no le sorprendería que la última recesión también tenga un efecto prolongado.

"Los mecanismos tendrían otra intensidad y gravedad, (pero) el estudio sugiere que habría algunos efectos", dijo Ramanathan, investigadora de Upstate Medical University, SUNY.

Los estudios previos han sugerido que la tensión económica afectaría a los niños en el corto plazo y un equipo había demostrado cómo en Estados Unidos creció el abuso físico infantil con la crisis del 2007.

El equipo de Ramanathan utilizó los resultados de una encuesta de 1997 a casi 9.000 adolescentes nacidos en Estados Unidos entre 1980 y 1984, y pudo determinar las circunstancias económicas de la región en la que cada niño había vivido durante sus dos primeros años de vida.

Los autores hallaron que algunas conductas delictivas eran más comunes entre aquellos que habían crecido con una mayor tasa de desempleo a su alrededor.

Por ejemplo, los adolescentes eran un 9 por ciento más propensos a consumir marihuana si en la zona en la que habían celebrado su primer cumpleaños había registrado una caída del empleo del 1 por ciento a comienzos de los años 1980.

Eso significa que el aumento del riesgo en las regiones con mayor desempleo llevaría a 23 de cada 1.000 adolescentes a fumar marihuana, en lugar de 20 de cada 1.000. Esto quiere decir que habría 115.000 consumidores más en el país, según publica el equipo en Archives of General Psychiatry.   Continuación...