La cita de Armstrong en la Luna no fue tan improvisada, según su hermano

jueves 3 de enero de 2013 20:33 CET
 

CABO CAÑAVERAL, Florida (Reuters) - El astronauta Neil Armstrong puede que no improvisara totalmente cuando pronunció la frase más emblemática de la historia de los vuelos espaciales tripulados.

Armstrong escribió la frase: "Es un pequeño paso para un hombre, pero un paso de gigante para la humanidad", antes de despegar de Cabo Cañaveral, Florida, con los astronautas del Apolo Buzz Aldrin y Michael Collins en julio de 1969, dice su hermano ahora, según la transcripción de un documental recientemente difundido por la BBC Two.

Debido a un fallo en las comunicaciones de radio, las millones de personas que vieron en televisión cómo Armstrong se convirtió en el primer ser humano en pisar la superficie de la Luna nunca le escucharon decir la palabra "a" antes de hombre.

Armstrong, que murió en agosto a los 82 años, siempre había mantenido que compuso las palabras después de aterrizar en la luna el 20 de julio de 1969, mientras esperaba para salir de la nave lunar Eagle.

Sin embargo, el hermano más joven de Armstrong, Dean, hablando en una entrevista para el documental "Neil Armstrong - el primer hombre en la Luna", emitido el domingo, dijo que eso no era de todo cierto.

"Dean me dijo que Neil compartió las palabras con él poco antes de salir hacia Cabo Cañaveral, así que tal vez unas dos semanas antes de la misión", dijo el productor Chris Riley a Reuters.

Un portavoz de la familia Armstrong no contestó a la llamada de Reuters para hacer algún comentario.

"Encuentro curioso el momento de la revelación de Dean Armstrong", dijo Robert Pearlman, propietario de CollectSpace.com, una página web sobre la historia del espacio.

"¿Por qué esperar hasta la muerte de su hermano? Fue entrevistado para la biografía autorizada de Neil en 2002 y aparentemente nunca mencionó esta historia, a pesar de que Neil dio permiso a su familia y amigos para hablar abiertamente", dijo Pearlman.   Continuación...

 
El astronauta Neil Armstrong puede que no improvisara totalmente cuando pronunció la frase más emblemática de la historia de los vuelos espaciales tripulados. En la imagen de archivo, el astronauta Neil A. Armstrong. REUTERS/NASA/Handout