Los furtivos hacen un año mortal para elefantes y rinocerontes en África

jueves 27 de diciembre de 2012 15:58 CET
 

JOHANNESBURGO (Reuters) - El año 2012 fue fatal para los animales más grandes de África, que fueron capturados furtivamente en número casi récord, en parte por la creciente demanda de cuernos de rinoceronte y marfil de elefantes en Asia.

Hacia mediados de diciembre, los cazadores furtivos habían matado 633 rinocerontes en Sudáfrica, según cifras del Ministerio de Medio Ambiente.

Esa cifra supone un nuevo máximo anual en el país que cuenta con mayor número de rinocerontes del continente, y una abrupta subida desde el récord de 448 capturados el año pasado y el número notablemente inferior de hace una década.

En otros puntos de África, el sacrificio de elefantes continuó sin tregua, con matanzas masivas en Camerún y la República Democrática del Congo.

Según el grupo ecologista TRAFFIC, que supervisa el comercio mundial de animales y plantas, la cantidad de marfil incautada probablemente caerá desde las cifras de 2011, cuando se hicieron un número récord de capturas en todo el mundo. Pero la tendencia sigue siendo sombría.

"Parece que 2012 es otro año récord para el comercio ilegal de marfil, aunque probablemente no supere a 2011", dijo Tom Milliken, que gestiona el sistema de información de comercio de elefantes de TRAFFIC.

-- Para un gráfico de captura ilegal de rinocerontes: link.reuters.com/cac84t

-- Pase de fotos sobre cazas furtivas: here

En 2011, una cifra estimada de 40 toneladas de marfil ilegal se capturó en todo el mundo, una cifra que supone miles elefantes muertos. En lo que va de año, se ha informado de aproximadamente 28 toneladas, pero se espera que ese número crezca a medida que lleguen más datos.   Continuación...

 
El año 2012 fue fatal para los animales más grandes de África, que fueron capturados furtivamente en número casi récord, en parte por la creciente demanda de cuernos de rinoceronte y marfil de elefantes en Asia. En la imagen, dos rinocerontes en el zoo de Berlín el 10 de agosto de 2012. REUTERS/Thomas Peter