Homenaje a la enfermera víctima de una broma sobre Catalina Middleton

sábado 15 de diciembre de 2012 16:18 CET
 

LONDRES (Reuters) - La familia de una enfermera que supuestamente se suicidó después de ser objeto de una llamada telefónica de broma en el hospital donde estaba ingresada la esposa embarazada del príncipe Guillermo de Inglaterra rindió un afligido homenaje a su memoria el sábado, y dijo que su muerte les había dejado un "vacío irreemplazable".

Jacintha Saldanha fue hallada ahorcada en un armario con heridas en las muñecas en unas instalaciones para el personal del hospital londinense King Edward VII días después de responder a una llamada de broma de una emisora de radio australiana que pasó a una compañera que divulgó detalles sobre la salud de Catalina Middleton.

La llamada la semana pasada acaparó titulares en todo el mundo, al igual que la muerte de la enfermera, nacida en India, que conllevó la condena generalizada hacia el responsable de la emisora y los locutores que hicieron la broma.

Secándose las lágrimas en la catedral católica de Westminster en Londres donde la familia asistió a una misa, su marido Benedict dijo que "le habían arrancado una parte de él".

"Los acontecimientos de la semana pasada han destrozado nuestras vidas y apenas tenemos fuerza para soportar la pena y el desconsuelo", dijo a periodistas, agradeciendo a Guillermo y Catalina por sus amables palabras y al primer ministro David Cameron por el mensaje de condolencia.

"Atesoraré en mi corazón para siempre los diecinueve años juntos con un fuerte vínculo de afecto y comprensión. La tuya es una pérdida muy dolorosa que nadie puede reemplazar en mi vida de nuevo. Te quiero y te echaré de menos para siempre".

Sus hijos Lisha, de 14 años, y Junal, de 16 años, hablaron de una madre generosa que había trabajado sin descanso para ellos.

La tormenta mediática surgió después de que los locutores Mel Greig y Michael Christian de la emisora de Sidney 2Day FM telefonearan al hospital fingiendo ser la abuela de Guillermo, la reina Isabel II, y su padre, el heredero al trono Carlos de Inglaterra.

Pese a la imitación poco convincente, Saldanha, de 46 años, pasó la llamada a una enfermera en la zona del hospital donde Catalina estaba ingresada por nauseas serveras.

/Por Michael Holden/

 
La familia de una enfermera que supuestamente se suicidó después de ser objeto de una llamada telefónica de broma en el hospital donde estaba ingresada la esposa embarazada del príncipe Guillermo de Inglaterra rindió un afligido homenaje a su memoria el sábado, y dijo que su muerte les había dejado un "vacío irreemplazable". En la imagen, familiares de Jacintha Saldanha asisten a su homenaje en la catedral de Westminster. REUTERS/Toby Melville