Muere el multimillonario dueño de los supermercados Aldi a los 58 años

viernes 7 de diciembre de 2012 14:36 CET
 

FRÁNCFORT, Alemania (Reuters) - El multimillonario alemán Berthold Albrecht, heredero de la cadena de supermercados Aldi y uno de los hombres más ricos de Alemania, ha muerto a los 58 años, anunció el viernes su familia.

Junto con su hermano Theo Jr, la fortuna de Albrecht se estimaba en 17.800 millones de dólares (unos 13,760 millones de euros), según Forbes, lo que le situaba en el puesto número 32 en la lista de multimillonarios de Forbes y en el segundo lugar en Alemania.

"Berthold fue un luchador, y estuvo esperanzado hasta el final", dijo su esposa, Babette, en una noticia a toda página publicada en varios periódicos alemanes.

La información de una familia conocida por su aislamiento dijo que el funeral había tenido lugar en noviembre, pero no dio más detalles de las circunstancias de la muerte.

Berthold era hijo del cofundador de Aldi Theo Albrecht, quien murió a los 88 años en julio de 2010.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Theo y su hermano Karl convirtieron una pequeña tienda de ultramarinos que su madre tenía en Essen en una de las mayores cadenas de comida del país, centrándose en una gama limitada de productos a precios asequibles.

Aldi se dividió en dos divisiones que cubrían el norte y el sur de Alemania en 1960. Theo se quedó con la del norte y Karl con el sur. Karl, de 92 años, figura en la lista de Forbes como el hombre más rico de Alemania, con una fortuna de 25.400 millones de dólares.

El imperio Aldi, que tiene un volumen de venta en todo el mundo de unos 50.000 millones de euros, es dueño también de la cadena Trader Joe en Estados Unidos. En Europa compite con compañías como Tesco, Carrefour y Metro.

 
El multimillonario alemán Berthold Albrecht, heredero de la cadena de supermercados Aldi y uno de los hombres más ricos de Alemania, ha muerto a los 58 años, anunció el viernes su familia. En la imagen, varios clientes a las puertas de un supermercado Aldi en Hamburgo el 28 de julio de 2010. REUTERS/Christian Charisius