La mala educación lastra el avance de la economía brasileña

domingo 2 de diciembre de 2012 16:18 CET
 

SAO PAULO (Reuters) - La Universidad Petrobras en el centro de Río de Janeiro es una contundente respuesta de nueve pisos de altura al déficit de capital humano que asfixia a la economía brasileña.

En el moderno edificio de vidrios oscuros que ocupa una manzana entera, la mayor empresa de Brasil invierte 100 millones de dólares anuales en formar a los profesionales que el sistema de educación no le ofrece.

Sin los ingenieros de petróleo, geofísicos y ejecutivos entrenados allí por Petrobras, Brasil difícilmente conseguirá explotar sus bestiales reservas mar adentro para transformarse en la próxima década en un gran exportador de crudo.

"La formación que el mercado nos entrega hoy no está cualificada para lo que necesitamos", explica el gerente de la Universidad Petrobras, Juliano Mesquita, en una entrevista.

"Los cursos son diseñados para cubrir las lagunas de conocimiento e innovación que la compañía detecta como críticas para su desarrollo", añadió.

¿El problema de fondo? La educación en Brasil no consigue seguir el ritmo de la economía y acaba conspirando contra sus ambiciones de potencia emergente.

Aunque el país aprovechó el crecimiento económico de la última década para sacar de la pobreza a más de 20 millones de personas, los niveles de abandono escolar son elevados y la calidad de la formación discutible.

La mala educación es uno de los componentes menos visibles del "costo Brasil", una mezcla de impuestos, burocracia y falta de infraestructura que encarece la producción y entorpece los esfuerzos del Gobierno por reanimar una economía que crecería apenas un 1,5 por ciento en el 2012, menos de la mitad del promedio de la última década.

El desafío de empresas como Petrobras es titánico. La petrolera estatal necesita personal altamente cualificado para extraer crudo y gas natural bajo una gruesa capa de roca y sal en el fondo del mar a unos 7 kilómetros de profundidad, una apuesta de 70.000 millones de dólares.   Continuación...

 
La Universidad Petrobras en el centro de Río de Janeiro es una contundente respuesta de nueve pisos de altura al déficit de capital humano que asfixia a la economía brasileña. En la imagen de archivo, estudiantes brasileños en un instituto de Samambaia, a las afueras de Brasilia. REUTERS/Roberto Jayme