Retirados los cargos contra un fotógrafo que siguió a Justin Bieber

jueves 15 de noviembre de 2012 16:42 CET
 

LOS ANGELES (Reuters) - Los cargos penales presentados contra un fotógrafo que persiguió a la estrella adolescente del pop Justin Bieber a gran velocidad en una autopista de Los Angeles en julio fueron desestimados, asestando un revés a una ofensiva en California contra los paparazzi demasiado agresivos.

El fotógrafo de famosos Paul Raef fue la primera persona que es juzgada bajo una ley estatal de 2010 que penaliza la conducción peligrosa cuando se sacan fotos comercialmente.

Raef fue acusado en julio de violar la ley y por un incidente que tuvo lugar ese mismo mes en el Valle de San Fernando, en Los Angeles.

Al desestimar los cargos, el juez del Tribunal Superior de Los Angeles Thomas Robinson dijo que la ley antipaparazzi del estado era "problemática" y "altamente inclusiva".

La ley "tiene un alcance muy amplio e incrementaría las penas por conducción imprudente" en casos no intencionados, dijo Robinson.

El juez reprochó la vaga definición de fotografía comercial de la ley, y dijo que también podría aplicarse a un fotógrafo que aceleraba para conseguir una foto con Bieber.

Raef podría haberse enfrentado a un año en prisión y 3.500 dólares de multa si hubiera sido condenado. Su abogado, Brad Kaiserman, dijo que la ley protege a los famosos.

El publicista de Bieber no contestó inmediatamente a un mensaje en el que se le solicitaron comentarios.

Raef aún se enfrenta a cargos menores por conducción imprudente y por no obedecer las órdenes de la policía después de supuestamente perseguir a Bieber, de 18 años, a una gran velocidad. Será juzgado por esos cargos más adelante.   Continuación...

 
Los cargos penales presentados contra un fotógrafo que persiguió a la estrella adolescente del pop Justin Bieber a gran velocidad en una autopista de Los Angeles en julio fueron desestimados, asestando un revés a una ofensiva en California contra los paparazzi demasiado agresivos. En la imagen, Justin Bieber en un acto en Los Ángeles el 7 de noviembre de 2012. REUTERS/Carlo Allegri