La UE congela la ley sobre emisiones de CO2 para aerolíneas

lunes 12 de noviembre de 2012 16:07 CET
 

BRUSELAS (Reuters) - La Unión Europea congelará con condiciones la ley que obligaba a todas las aerolíneas a pagar por sus emisiones de dióxido de carbono en vuelos hacia y desde aeropuertos de Europa, dijo el lunes la comisaria de Clima de la UE, Connie Hedegaard.

La decisión se produce tras la intensa presión sufrida por la UE para que derogue la reglamentación y de las amenazas de una guerra comercial lanzada desde otros países, con Estados Unidos, China e India al frente.

"Para crear un ambiente positivo, hemos acordado detener el reloj", declaró Hedegaard en una conferencia de prensa el lunes. "Si este ejercicio termina en nada, estamos de vuelta exactamente donde estábamos (...) automáticamente", agregó la responsable oficial.

Las aerolíneas de la Unión Europea aún tendrán que pagar por sus emisiones de dióxido de carbono en virtud de leyes existentes y los estados miembros del bloque tendrán que aprobar formalmente la exención de la Comisión para compañías aéreas no europeas.

La comisaria agregó que había informado a representantes de los 27 estados miembros de la Unión Europea sobre el plan de la comisión.

La Comisión Europea ha dicho en reiteradas oportunidades que sólo cambiará sus reglas si la Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO, por su sigla en inglés) puede acordar un esquema alternativo para ayudar a contener las crecientes emisiones de aerolíneas.

La Comisión Europea ha dicho varias veces que creó la ley tras más de una década de inacción por parte de la ICAO.

"Nadie quiere un marco internacional sobre aviación más que nosotros. Por primera vez en años, debería estar al alcance un acuerdo global", añadió Hedegaard.

 
La Unión Europea congelará con condiciones la ley que obligaba a todas las aerolíneas a pagar por sus emisiones de dióxido de carbono en vuelos hacia y desde aeropuertos de Europa, dijo el lunes la comisaria de Clima de la UE, Connie Hedegaard. En la imagen, la cola de un avión de Lufthansa junto a otros aparatos de Arrows en un aeropuerto de Viena el 7 de septiembre de 2012. REUTERS/Heinz-Peter Bader