Un robot de la NASA, cerca de Marte en busca de pruebas de vida
CABO CAÑAVERAL, EEUU (Reuters) - Un robot de la NASA está aproximándose a Marte, dirigiéndose hacia una montaña que podría contener pistas sobre si en algún momento existió vida en este planeta rojo, dijeron los responsables del proyecto.
El robot, conocido como Curiosity, fue lanzado en noviembre. Se prevé que el aparato, con energía nuclear y del tamaño de un coche compacto, ponga fin a su viaje de 567 millones de kilómetros el 6 de agosto a las 05:31 GMT.
La zona de aterrizaje es un área de 20 por 7 kilómetros en el interior de una antigua depresión conocida como cráter Gale, cerca del ecuador del planeta. El cráter, uno de los lugares de menor altura de Marte, tiene una montaña de 5 km de altura compuesta por lo que parece ser capas de sedimentos.
Los científicos sospechan que el cráter pudo haber sido el suelo de un lago.
Si es así, creen que los sedimentos probablemente llenaron el cráter, pero fueron desplazados con el tiempo, dejando sólo el montículo central.
Disponiéndose a cubrir el último tramo de viaje hasta su lugar de aterrizaje, Curiosity usó sus propulsores durante seis segundos el domingo, modificando su ritmo de vuelo en 1 centímetro por segundo.
"No me sorprendería que este fuera nuestra última maniobra de corrección de trayectoria", dijo el navegador jefe Tomas Martin-Mur, en el Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, en un comunicado.
Si todo va según lo previsto, siete minutos después de que Curiosity toque la atmósfera marciana el 6 de agosto, estará sobre sus ruedas en la superficie polvorienta y seca de Marte.
El aterrizaje no está garantizado de ninguna manera. Para transportar el robot de una tonelada a su posición cerca del montículo, los ingenieros han diseñado un complicado sistema que incluye un paracaídas supersónico de 16 metros de diámetro, una plataforma aérea impulsada por cohetes y la denominada "grúa espacial" diseñada para bajar el robot al suelo.
La NASA reposicionó con éxito la semana pasada su nave Odyssey, que orbita Marte, de forma que pudiera vigilar el descenso y aterrizaje de Curiosity y trasmitir la información a los controladores terrestres tan cerca del tiempo real como sea posible.
La Tierra y Marte están tan lejos que las señales de radio, que viajan a la velocidad de la luz, tardan 13,8 minutos en cubrir un viaje en una sola dirección.
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