La Iglesia de Inglaterra ataca el plan de matrimonio homosexual

martes 12 de junio de 2012 16:48 CEST
 

LONDRES (Reuters) - La Iglesia de Inglaterra criticó el plan del Gobierno británico de permitir a las parejas homosexuales casarse, al decir el martes que estaba mal pensado y podía desatar la mayor pelea entre el Estado y la iglesia en siglos.

El Gobierno del primer ministro David Cameron quiere extender el estatus legal completo al matrimonio entre homosexuales, quienes desde 2005 pueden celebrar uniones civiles.

El plan ha provocado malestar entre los dirigentes de la iglesia, incluyendo el titular de la Iglesia católica y algunos integrantes del Partido Conservador de Cameron, quienes acusan al Gobierno de interferir en temas religiosos.

En su respuesta formal a la propuesta, la Iglesia de Inglaterra dijo que la medida cambiaría la "naturaleza intrínseca del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer".

"Varios elementos importantes de las propuestas del Gobierno no han sido pensados adecuadamente y no son legalmente sólidos", dijo la iglesia en su respuesta oficial.

La Iglesia de Inglaterra forma parte de la estructura del Estado y está liderada por la reina Isabel.

"La consulta pasa por alto la implicación de lo propuesto en la postura de la iglesia establecida. También pensamos que imponer por razones esencialmente ideológicas un nuevo significado a un término tan familiar y fundamental como el matrimonio sería profundamente imprudente", agregó.

El doble de los británicos se casan en ceremonias laicas y civiles con respecto a quienes lo hacen mediante ritos religiosos. Una cuarta parte de los casamientos se da en ceremonias de la Iglesia de Inglaterra.

Los ministros se han mostrado firmes con respecto a la que la nueva ley se aprobará antes de las próximas elecciones de 2015. Afirman que bajo sus propuestas, las iglesias y otras instituciones religiosas no se verán obligadas a modificar sus reglas matrimoniales.   Continuación...

 
La Iglesia de Inglaterra criticó el plan del Gobierno británico de permitir a las parejas homosexuales casarse, al decir el martes que estaba mal pensado y podía desatar la mayor pelea entre el Estado y la iglesia en siglos. En la imagen, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, en Londres el 6 de febrero de 2012. EUTERS/Finbarr O'Reilly