Un "hijo del monasterio de Silos" podría estar en Palamós
PALAMÓS, Gerona (Reuters) - Anónimo, rodeado de un pinar, con el mar Mediterráneo de fondo y una espectacular piscina a sus pies, un claustro de estilo románico - posiblemente auténtico - ha descansado desde mediados del siglo XX en una finca privada en Palamós, Gerona.
Los dueños de la finca, de 22 hectáreas, que incluye una vivienda de lujo, permitieron el viernes el acceso a los medios de comunicación y al profesor de la Universidad de Gerona que anunció recientemente en unas jornadas de arte la existencia de esta posible joya del románico del siglo XII sin catalogar.
"Yo hice mi tesis doctoral sobre el Monasterio de Silos y esto es como si estuviéramos viendo a su hijo mayor. Todavía no sé de dónde es esto, pero para una trayectoria de investigación es importante", señaló Gerardo Boto a varios medios, emocionado en su primera visita al lugar.
El profesor de Historia de Arte Medieval de la Universidad de Girona baraja varias procedencias para la obra, que fue vendida en 1958 por un millón de pesetas, pero espera que los técnicos de la Generalitat que analizaron el claustro el jueves den su veredicto en unas semanas y determinen su autenticidad.
Si este punto se demuestra, las piedras que componen este claustro habrían atravesado un periplo desconocido que las trasladó de su Castilla original a la capital de España, donde estuvieron en un solar tapiado en manos de un anticuario, para finalmente hallar reposo en Gerona.
"Hay cosas aquí, si se confirma que es auténtico, hablando hipotéticamente, que nos pueden ayudar a reescribir unas cuantas cosas sobre el románico hispano", anunció Boto, siempre hablando con prudencia.
"El monumento trasciende más allá de su propio hallazgo, trasciende la importancia específica para situarse en un contexto amplio, ayuda a entender mejor y de otra manera muchas cosas sobre el románico hispánico", explicó.
DUDAS
Los dueños, que han conservado el posible monumento instalando un material protector para evitar el deterioro y limpiando la piedra en los últimos años, no habían tenido curiosidad por comprobar la autenticidad del claustro. Continuación...

