La Iglesia, presionada para pagar más impuestos en plena crisis
MADRID (Reuters) - Con el país en el ojo del huracán de la crisis financiera, hundido en su segunda recesión en tres años y con uno de cada cuatro trabajadores en el paro, la propuesta del Partido Socialista de que la Iglesia católica pague más impuestos sobre sus propiedades ha desatado un debate en España.
Amparada por el Concordato firmado con el Vaticano en 1979, la Iglesia no paga el impuesto de propiedades urbanas por sus lugares de culto, residencias de sacerdotes y monjas o seminarios, una exención fiscal que fue extendida a escuelas, clínicas y edificios que utiliza para fines sociales por la Ley de Mecenazgo de 2002, que también incluyó a otras confesiones religiosas y entidades sin ánimo de lucro.
"No se trata de ir contra nadie, se trata de que todo el mundo haga un esfuerzo, y la Iglesia, también", dijo Óscar López, número dos del PSOE, que va a presentar mociones en todos los ayuntamientos para que cobren el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) a la Iglesia en todos los casos permitidos.
Una encuesta publicada esta semana en el diario El País mostró que el 80 por ciento de los españoles está a favor de acabar con esta exención fiscal, incluso el 61 por ciento de los votantes del Partido Popular y el 45 por ciento de los que se considera católicos practicantes.
La propuesta tendría pocas consecuencias económicas y casi nulas posibilidades de salir adelante, ya que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha mostrado su rechazo, pero tiene un peso simbólico muy importante en un país en el que un 71,4 por ciento de la población aún se declara católico y donde la Iglesia sigue teniendo un gran peso como institución.
"Muchos pueden pensar 'por qué si yo lo paso mal y tengo que pagar más, esta institución que no lo pasa mal tiene que pagar menos que yo'", dijo a Reuters Santiago Sánchez Guíu, coordinador de Economía del Instituto Flores de Lemus, de la Universidad Carlos III de Madrid.
Partidos como Izquierda Unida y asociaciones como Europa Laica piden que se acabe con los llamados "privilegios sociales y económicos" de la Iglesia, que pague más impuestos y se elimine su financiación mediante el impuesto sobre la renta, mientras muchos ciudadanos afectados por las medidas de austeridad y el paro muestran un profundo malestar hacia cualquier percepción de un beneficio económico injusto.
DISPUESTA A PAGAR, PERO NO SOLA
La Conferencia Episcopal Española rechaza que disfrute de privilegios, y recuerda que son muchas las organizaciones que se benefician de esta misma exención, como partidos políticos, sindicatos, entidades culturales y deportivas, además de las otras religiones. Continuación...

