Los festivales de rock luchan contra el desastre financiero

domingo 14 de junio de 2009 17:08 CEST
 

BUDAPEST (Reuters) - Prodigy o Fatboy Slim no llegan a convencer a Dorina Keresztes para que gaste dinero en una entrada para un festival de rock este verano. Dice que encontrará otras formas de divertirse.

"Recostarse en un parque bebiendo vino con amigos es gratis", explica esta estudiante de 22 años de Budapest.

Puede que se agoten las localidades para Glastonbury en Gran Bretaña, pero al norte y al este de Europa, desde Roskilde en Dinamarca a B'esfest en Rumania o en Sziget en Hungría, las incertidumbres generadas por la recesión hacen que este año la venta de entradas para los festivales de rock sea más difícil.

Otros festivales están retrasando los aumentos de precio planeados, particularmente en Europa del este, donde la crisis ha recaído sobre países con colchones económicos mucho más delgados que en Europa occidental.

Muchos han tenido que optar por reducir el cartel.

El índice de paro en Hungría está cerca del 10 por ciento, el más alto en al menos 13 años, y los indicadores de crecimiento económico están en sus niveles más débiles desde el final del comunismo.

EXTRANJEROS, EL NEGOCIO

Atraer extranjeros poniendo de relieve la relativa accesibilidad de Europa del este parece la mejor alternativa de algunos festivales.

"A medida que aumentamos los precios para ponernos a la altura de los festivales de Europa occidental, el público húngaro lentamente se desintegra. Pero para los occidentales, esto todavía es barato," dijo Gabor Takacs, director financiero de Sziget.   Continuación...

 
<p>La cantante británica Duffy actúa en el festival de música 'Where the action is' en Estocolmo el 13 de junio de 2009. REUTERS/Scanpix/Claudio Bresciani</p>