La lucha por una represa exilia un rey indígena en Panamá
SEIYIK, Panamá (Reuters) - Tito Santana, uno de los últimos reyes tribales de América, ha sido exiliado de sus tierras en el corazón de la jungla panameña por una disputa en torno a un proyecto de una represa hidroeléctrica que ha dividido a su pequeña nación.
El Rey Tito, de 40 años, encabeza la tribu Naso, una de las pocos pueblos originarios de Latinoamérica que cuentan con un sistema de herencia real que está reconocido por el gobierno donde se encuentra su territorio.
Sin embargo, algunos miembros de la familia real se han puesto en contra de Tito, quien autorizó la construcción de una planta hidroeléctrica en un río del territorio tribal en el oeste de Panamá, causando división entre los 2.500 naso.
"Mucha de nuestra gente está en contra", dijo Eduardo Santana, sobrino de Tito. "Nosotros estamos viendo que él está vendiendo el pueblo sin importarle el futuro", agregó.
En 2004, Tito accedió a que el Gobierno panameño y la compañía colombiana Empresas Públicas de Medellín (EMP) construyeran una planta de 50 millones de dólares (32 millones de euros) para aprovechar la energía del río Bonyic, que fluye a través del territorio de los naso.
La asamblea general de la tribu acusó a Tito de privilegiar sus intereses personales, lo que lo envió al exilio e instaló a su tío, Valentín Santana, como el nuevo rey.
"Hay otros que no están de acuerdo con el proyecto. Yo sé que esto no es positivo", dijo Tito, quien aún porta su corona de plumas de perico y empuña su bastón ceremonial.
El rey de los naso es reconocido por el Gobierno panameño como la máxima autoridad de la tribu y como su representante legal en discusiones con forasteros.
Pese a su expulsión, el Gobierno sigue considerando a Tito como el monarca de los naso por lo que ahora el exiliado gobernante evalúa someter a un referéndum la continuidad de su reinado. Continuación...

