El Rey pide defender la honradez en la apertura de las Cortes

martes 27 de diciembre de 2011 13:10 CET
 

MADRID, 27 dic (Reuters) - El rey Juan Carlos inauguró oficialmente la X Legislatura de las Cortes Generales, con la presencia diputados y senadores, salvo los miembros de los partidos Amaiur y Esquerra Republicana, y pidió a los representantes de la soberanía nacional que defiendan la honradez.

Los monarcas Juan Carlos y Sofía acudieron a la apertura solemne del Parlamento acompañados solo por los Príncipes de Asturias, pero no por las infantas Elena y Cristina y el esposo de la última, el duque de Lugo, Iñaki Urdangarin, apartado de los actos oficiales de la Casa Real por su implicación en un caso de presunta corrupción.

"Hemos de defender la honradez, el esfuerzo y la profesionalidad con que la inmensa mayoría de los españoles desempeñan su trabajo, viven su vida y sacan adelante a sus familias", dijo Juan Carlos I en su discurso, el segundo en el que se refiere a la corrupción tras su tradicional mensaje de Navidad, donde veladamente se refirió a la investigación por presunta corrupción en el que está implicado su yerno.

"Tengamos confianza en nuestras capacidades y sepamos trasladar esa confianza a nuestros conciudadanos", añadió el monarca.

En un acto muy protocolario, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibió a la familia real en la carrera de San Jerónimo, donde recibieron honores militares y el monarca pasó revista a las tropas a las puertas del Parlamento.

Posteriormente, los reyes y los príncipes entraron en el Congreso por la puerta de los leones - que solo se abre en ocasiones muy especiales - precedidos por los presidentes del Congreso de los Diputados y el Senado, Jesús Posada y Pío García Escudero, respectivamente.

Ya en el hemiciclo, los diputados puestos en pie recibieron al monarca con un aplauso inusualmente prolongado.

En su discurso, el soberano hizo una referencia a las víctimas del terrorismo y mencionó la gesta "cívica y política" de las liberales Cortes de Cádiz de 1812, a las la consideró "la primera piedra fundamental en el proceso de construcción de nuestro actual Estado de Derecho".