La inflación lusa se acelera y agudiza los problemas económicos

jueves 10 de febrero de 2011 19:40 CET
 

LISBOA, 10 feb (Reuters) - El índice de precios al consumidor en Portugal subió inesperadamente en enero, impulsado por un alza de impuestos que hace parte de las medidas de austeridad del Gobierno, así como por el incremento en los costes de los combustibles.

El Instituto Nacional de Estadística dijo el jueves que la inflación se aceleró el mes pasado al 0,6 por ciento, desde el 0,3 por ciento en diciembre. Los analistas consultados por Reuters esperaban, en promedio, una caída del 0,1 por ciento en los precios.

En términos interanuales, la inflación también cobró fuerza, con los precios al consumidor subiendo un 3,6 por ciento tras un avance del 2,5 por ciento en diciembre. La inflación promedio anual llegó al 1,7 por ciento el mes pasado, tras el 1,4 por ciento de diciembre.

Los analistas prevén que el avance de la inflación agudizará los problemas económicos del endeudado país europeo.

"La lectura para enero es la más alta desde mediados de 2006, y muestra que la inflación será un grave problema para la economía en 2011", dijo Diego Iscaro, economista de IHS Global Insight en Londres.

"La aceleración de la inflación es un acontecimiento indeseable para las familias, especialmente en momentos en que el mercado laboral se encuentra sumamente débil y su poder adquisitivo está siendo limitado por el nulo crecimiento en los salarios y la austeridad fiscal", agregó.

El Gobierno está librando una batalla para reducir el déficit presupuestario a un 4,6 por ciento del Producto Interior Bruto este año desde el 7,0 por ciento el año pasado, en su búsqueda por aplacar los temores de los inversores sobre la solvencia del país.

Lisboa recortó los salarios del sector público en un 5,0 por ciento y elevó los impuestos para recortar el déficit fiscal. Los economistas señalan que las medidas probablemente afecten el consumo, y vaticinan una nueva recesión este año, tras el crecimiento estimado para 2010 del 1,3 por ciento.

Una recesión dificultaría la tarea de consolidación presupuestaria, pero el Gobierno sigue esperando que el crecimiento de las exportaciones ayude a evitar una contracción, y estima un crecimiento del 0,2 por ciento en 2011.