Davos acogerá una reunión con una larga lista de riesgos

martes 25 de enero de 2011 07:38 CET
 

Por Natsuko Waki

DAVOS, Suiza, 25 ene (Reuters) - Dirigentes mundiales y altos cargos empresariales tendrán muchas crisis sobre las que discutir este año. La deuda soberana europea, la subida de la inflación, los temores de guerras comerciales y de divisas, el aumento en los precios de los alimentos y problemas continuos en el sistema financiero mundial suponen una serie de amenazas de las que hablarán los asistentes al Foro Económico Mundial.

Más de 30 jefes de Estado, unos 1.400 líderes empresariales y ocho jefes de bancos centrales asistirán a la cita en Davos, un lujoso centro de esquí en Suiza, para la cumbre que comenzará el miércoles.

En un informe publicado antes de la reunión, el Foro Económico Mundial destacó el riesgo de que el estado calamitoso de las finanzas gubernamentales lleve a ceses de pagos de deuda soberana como una de las mayores amenazas que afrontará el mundo en 2011.

Klaus Schwab, que dirige el Foro, dijo que las naciones sufren de un "síndrome global de agotamiento" y que están demasiado débiles para lidiar con la serie de amenazas relacionadas que afrontan las empresas y gobiernos.

Por ello, el Foro lanzará en su reunión anual una red mundial diseñada para ayudar a los políticos y jefes empresariales a compartir información sobre riesgos potenciales.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que actualmente preside el Grupo de los 20 (G20), ofrecerá el jueves un discurso que se centrará en su agenda global del G-20: nuevas reglas para enfrentarse a la volatilidad en los precios de las materias primas, y evitar disturbios por alimentos y un crecimiento débil.

El aumento en los precios de los alimentos, el combustible y los metales ha reforzado la preocupación sobre la inflación. La situación también podría conducir al proteccionismo y el tipo de disturbios vistos en Túnez y Argelia en las semanas recientes.

Los altos precios de los alimentos también podrían golpear el gasto de consumo en los mercados emergentes de rápido crecimiento y poner en riesgo la frágil recuperación de la economía mundial.

"Si no hacemos nada (sobre los precios crecientes de los alimentos) corremos el riesgo de disturbios alimentarios en los países más pobres y de un efecto muy desfavorable en el crecimiento económico mundial", dijo Sarkozy el lunes.