30 de diciembre de 2010 / 6:28 / hace 7 años

Bolivia sube los salarios para compensar el "gasolinazo"

Por Carlos A. Quiroga L.

LA PAZ, 30 dic (Reuters) - El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció el miércoles fuertes aumentos salariales y aguinaldos dobles a los empleados estatales para poner paños fríos a una inesperada alza de combustibles, que trajo un caos de precios y dejó a los sindicatos en pie de guerra.

El incremento de hasta 83 por ciento en los combustibles, que puso fin a unos subsidios de 380 millones de dólares anuales -un dos por ciento del Producto Interior Bruto-, desató desde el fin de semana navideño una huelga de transporte, alzas de precios en los comercios y malestar en aliados del Gobierno.

Para calmar las aguas, el presidente izquierdista anunció el miércoles por la noche un aumento del 20 por ciento en el salario mínimo nacional, hasta ahora de 95 dólares, y un incremento similar para cuatro sectores públicos clave: militares, policías, trabajadores sanitarios y maestros.

Además, dijo que los empleados del Estado - excluyendo a él, su vicepresidente y su gabinete - recibirán doble aguinaldo el próximo año.

“He preferido cuidar la economía nacional aunque con un costo político, que digan Evo Morales se desgasta, digan lo que digan primero para mí es la patria (...), esto no es gasolinazo”, dijo Morales en una poco usual intervención nacional televisada.

De acuerdo con los cálculos del propio Gobierno, entre el alza de combustibles y la inflación que ya acarreaba el país en 2010, el índice de precios al consumidor treparía un 20 por ciento, y el incremento salarial anunciado busca compensarlo.

Una fuente oficial acotó tras el mensaje presidencial que, como es práctica habitual, el incremento anunciado servirá como referencia para previsibles negociaciones salariales en empresas privadas

Bolivia, uno de los países más pobres de América Latina, espera cerrar este año con una inflación del siete por ciento.

Las medidas reveladas por Morales, que incluyen ayudas para productores agrícolas, se suman al congelamiento ya anunciado de tarifas en los servicios de agua, electricidad y telefonía.

Con estas cartas sobre la mesa, el Gobierno busca amortiguar el impacto del aumento en las gasolinas, que provocó que comercios subieran sin control los precios y en algunas ciudades comenzaran a escasear los productos mientras propietarios de las tiendas los retiraban de la venta.

Horas antes del anuncio, unos 300 miembros de organizaciones de vecinos cercanas a Morales bloquearon durante tres horas una autopista entre la localidad de El Alto y la capital La Paz en rechazo al aumento, que hizo disparar las tarifas del transporte público hasta un 150 por ciento.

“Ningún paliativo será suficiente, lo que tiene que hacer el Gobierno es derogar el ‘gasolinazo’ y mantenerse junto al pueblo que lo ha apoyado”, había dicho a reporteros la presidenta de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, Fanny Nina.

MARCHAS DE SINDICATOS

La Central Obrera Boliviana (COB), que agrupa a los sindicatos y ha sido una aliada clave para Morales, convocó para el lunes 3 de enero a una jornada nacional de marchas contra el bautizado “gasolinazo” antes del anuncio del presidente .

La organización vecinal Fejuve de La Paz también llamó a una marcha para el jueves, junto al opositor gobierno municipal de la capital y propietarios del transporte urbano y de larga distancia. En otras ciudades se preparaban medidas similares.

Mientras tanto, algunos servicios de transporte urbanos y de larga distancia operaban en medio de un caos de tarifas y dirigentes del sector amenazaron con “radicalizar” su huelga el jueves.

“No pueden aprovecharse de este momento, subir el 100 por ciento” los precios, dijo Morales. “Les pido a los compañeros transportistas, seamos responsables”, agregó.

Las negociaciones entre el Gobierno y los transportistas para fijar nuevos precios se paralizaron la noche del martes al no encontrarse una aproximación entre el reajuste del 100 por ciento pedido por los choferes y el 30 por ciento fijado por la Autoridad de Fiscalización de Transportes. Y eso acarreaba problemas en otros sectores.

“El caos (en los alimentos) seguirá mientras no se aclare la situación del transporte”, dijo Nina de la Fejuve.

Pero sectores empresariales defendieron la medida del Gobierno. La Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBHE) dijo en un comunicado que los subsidios a los combustibles era “una carga cada vez más costosa e insostenible de financiar para el Estado” y pidió una política de incentivos para la exploración de crudo.

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