Miles de italianos protestan por sombrío panorama laboral

sábado 27 de noviembre de 2010 18:15 CET
 

ROMA, 27 nov (Reuters) - Decenas de miles de italianos marcharon el sábado por Roma en una manifestación organizada por el mayor sindicato de Italia para protestar contra las sombrías perspectivas de empleo y exigir más derechos para los trabajadores.

Estudiantes que han estado organizando marchas en varias ciudades italianas contra una reforma universitaria actualmente en el Parlamento se unieron a la manifestación pacífica en el centro de Roma, deteniendo el tráfico.

Agitando banderas rojas y pancartas, los manifestantes acusaron al Gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi de recortar el gasto en bienestar social y educación mientras hace poco para alentar el crecimiento económico y el empleo.

"En dos años, este Gobierno ha hecho nada por los empleos", dijo a la manifestación Susanna Camusso, líder del mayor sindicato de Italia, CGIL. "Ahora deben brindar respuestas y realizar políticas para luchar contra la crisis", declaró.

El recorte de gastos y una estrecha postura fiscal han ayudado a Italia a capear la crisis financiera mejor que muchos de sus pares europeos, y la tercera mayor economía de la zona euro ha evitado la turbulencia de mercados que afectó a países como Grecia e Irlanda.

Las divisiones entre los sindicatos del país han también evitado la clase de inestabilidad laboral vista en algunas otras naciones europeas.

Sin embargo, la protesta del sábado se produce en un momento difícil para Berlusconi, quien enfrenta un voto de confianza el 14 de diciembre que podría conducir a elecciones anticipadas.

Su Gobierno se ha visto debilitado por una serie de escándalos de corrupción y sexo, luchas internas de la coalición y lento crecimiento económico en un momento en que Italia está apenas emergiendo de su peor recesión posguerra.

La tasa de desempleo permanecía al 8,3 por ciento en septiembre, debajo de un promedio del 10,1 por ciento de la zona euro.

Sin embargo, el Banco de Italia asegura que la cifra estaría sobre un 11 por ciento si se incluye a los trabajadores enviados a casa con pagos reducidos y a los desalentados que han abandonado la búsqueda de empleo.