Obama, preocupado por los comentarios de líderes republicanos

sábado 30 de octubre de 2010 17:13 CEST
 

Por Alister Bull

WASHINGTON, 30 oct (Reuters) - El presidente Barack Obama reprendió el sábado a dos líderes republicanos del Congreso, desafiando a sus rivales a hacer borrón y cuenta nueva y contribuir a un esfuerzo bipartidista para impulsar el crecimiento de Estados Unidos después de las elecciones de la próxima semana.

Tres días antes de las elecciones legislativas en las que se espera que los demócratas sufran fuertes retrocesos, Obama dijo que los legisladores tenían el "deber" de buscar un terreno común.

"Por eso encontré tan preocupantes los recientes comentarios de los dos líderes republicanos del Congreso", dijo Obama en su discurso semanal por radio e Internet, en el que instó a demócratas y republicanos a trabajar juntos en asuntos como la ampliación de las rebajas de impuestos a la clase media.

"El líder republicano de la Cámara dijo realmente que 'este no es el momento para el compromiso'. Y el líder republicano del Senado dijo que su principal objetivo después de estas elecciones era simplemente ganar las próximas", dijo Obama, refiriéndose al representante John Boehner y al senador Mitch McConnell.

Está previsto que los republicanos logren el control de la Cámara y hasta podrían recuperar el control del Senado en los comicios legislativos del 2 de noviembre, mientras los votantes castigan al partido de Obama por las inciertas perspectivas económicas y una tasa de desempleo cercana al 10 por ciento.

"Poner fin a la agenda liberal del Gobierno de Obama lo antes posible es la mayor prioridad política del senador McConnell", dijo el portavoz de éste, Don Stewart. "Durante dos años el presidente y la mayoría del Congreso se han desviado a la extrema izquierda y seguido su propia agenda liberal", añadió.

Los republicanos han capitalizado la indignación pública por los rescates federales de las compañías automovilísticas y los bancos de Wall Street en un potente ataque contra Obama, aunque algunas de sus medidas más despreciadas fueron dictadas por su antecesor republicano, George W. Bush.

Las autoridades adoptaron drásticas medidas para afrontar la recesión más grave de Estados Unidos desde la Gran Depresión de la década de 1930, incluyendo un paquete estímulo de 814.000 millones de dólares firmado por Obama, al que sus críticos responsabilizan por contribuir a un déficit de presupuesto récord de Estados Unidos.