El Gobierno haitiano acaba con las operaciones de rescate

sábado 23 de enero de 2010 16:50 CET
 

Por Matthew Bigg y Jackie Frank

PUERTO PRINCIPE, 23 ene (Reuters) - Haití lloraba a sus muertos el sábado, mientras cientos de personas se congregaron ante las ruinas de la destrozada catedral católica de Puerto Príncipe para recordar al arzobispo y a otras víctimas que murieron en el terremoto de la semana pasada, mientras que el Gobierno decidió poner punto final a las operaciones de rescate.

Los esfuerzos internacionales se centran ahora en ayudar a los cientos de miles de haitianos hambrientos, heridos y sin hogar que acampan en las calles, por lo que las autoridades pusieron fin a la búsqueda de supervivientes bajo los escombros.

"La esperanza se está desvaneciendo, aunque todavía podríamos tener milagros", dijo desde Ginebra Elisabeth Byrs, portavoz de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Byrs indicó que los equipos de rescate han salvado a 132 personas desde el seísmo del 12 de enero, pero que ahora el objetivo se está volviendo hacia proporcionar atención médica a los supervivientes y encontrar cadáveres.

En los terrenos del exterior de la derrumbada catedral de Nôtre Dame de Puerto Príncipe, una multitud de fieles, sacerdotes y monjas se congregó para el funeral del arzobispo Joseph Serge Miot y el vicario general Chales Benoit, que murieron en el catastrófico temblor que demolió amplias zonas de la ciudad costera.

"Lo que perdimos no podemos recuperarlo. No son los ricos o los pobres los que han perdido, estamos todos juntos", declaró Leon Sejour, un seminarista que había viajado desde la ciudad de Cap Haitien, en el norte del país.

A pesar de la suspensión de las tareas de rescate, el viernes se encontró a dos personas con vida. Una mujer de 84 años fue rescatada de un edificio destrozado y evacuada en barco por el Ejército de Estados Unidos, dijo el médico que la asistió, mientras en otro lado de la destrozada ciudad, un equipo de rescate israelí liberó a un joven de 22 años de entre los escombros.

Las autoridades haitianas calculan que hasta 200.000 personas pueden haber muerto y hasta tres millones más haber sufrido heridas o perdido sus hogares y que tienen una necesidad desesperada de atención médica, agua y comida. La ayuda ha llegado con lentitud a pesar de la enorme campaña internacional, dirigida por el Ejército de Estados Unidos bajo las instrucciones del presidente Barack Obama.   Continuación...