El cohete Ariane lanzará un satélite espía francés

lunes 7 de diciembre de 2009 12:52 CET
 

PARÍS, 7 dic (Reuters) - Francia tiene previsto lanzar el miércoles un satélite militar espía, informó el Ministerio de Defensa, mientras París aumenta la inversión en su propio sistema espacial de seguimiento a pesar de reforzar la cooperación militar con Estados Unidos.

Será el primer lanzamiento de este tipo bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy, que aprobó el regreso de Francia a la cúpula militar de la OTAN este mismo año tras una separación de 40 años de la dirección de la Alianza Atlántica.

El satélite, el Helios 2B, tiene previsto su despegue en un cohete europeo Ariane a la 1:26 p.m. (16:26 GMT) del miércoles desde la plataforma de lanzamiento de la Agencia Espacial Europea en la Guayana francesa.

Al tiempo que coopera más de cerca con Estados Unidos en planificación militar, Francia considera el acceso independiente a información espacial como una prioridad estratégica.

"En un contexto internacional marcado por la incertidumbre, Francia debe poder entender el ambiente estratégico en el que está evolucionando y anticipar las amenazas", dijo el ministerio en un documento.

El satélite ayudaría a preparar misiones y estudiar amenazas, así como a preparar mapas de zonas poco conocidas de Afganistán, Irak, Chad y la vecina región sudanesa de Darfur.

Fabricado por la división espacial de la matriz de Airbus, EADS EAD.PA, el Helios 2B es el segundo de la segunda generación de satélites espías franceses. Su predecesor fue lanzado en 2004.

En un primer momento fue planificado como parte de una serie paneuropea de satélites con los que contrarrestar el dominio estadounidense sobre la información espacial durante la Guerra Fría. Sin embargo, los socios europeos de Francia se han mostrado menos dispuestos a participar financieramente en el programa Helios 2.

La primera generación, Helios 1, de los años 90, logró una contribución del 21 por ciento de España e Italia, pero ahora Francia ha financiado el 90 por ciento de los 2.000 millones de euros del nuevo programa, mientras que el diez por ciento restante proviene de España, Italia, Bélgica y Grecia.