EEUU no perseguirá el uso medicinal de la marihuana

martes 20 de octubre de 2009 07:51 CEST
 

WASHINGTON, 20 oct (Reuters) - En un cambio radical de política, el Gobierno estadounidense ordenó a los fiscales federales no perseguir a los pacientes que usan marihuana en dispensarios o con fines médicos en los estados que legalizaron su uso medicinal.

Un funcionario del Departamento de Justicia dijo que las directivas formales fueron enviadas el lunes, en un cambio de política que refleja la perspectiva del presidente estadounidense, Barack Obama. El Gobierno anterior de George W. Bush había señalado que podía hacer cumplir la ley federal contra la marihuana y derrotar las leyes estatales.

La decisión fue elogiada por activistas en California, el primer estado en legalizar el uso medicinal de la marihuana en 1996. Sin embargo, también trajo preocupaciones entre algunas autoridades médicas y de cumplimiento de la ley sobre cientos de clínicas que dicen vender hierba bajo la protección de la ley estatal, sin tener en cuenta la salud.

Durante su campaña presidencial del año pasado, Obama señaló que pretendía parar la persecución de las instalaciones de marihuana medicinal que operaban legalmente bajo las leyes estatales.

Tras asumir el cargo en enero, una pesquisa de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) en un dispensario de marihuana medicinal en Lake Tahoe, California, levantó dudas acerca de si Obama cumpliría esa promesa.

Un portavoz de la Casa Blanca reiteró la visión de Obama de que "los recursos federales no deberían ser usados para eludir las leyes estatales". Además, el fiscal general, Eric Holder, dijo que seguiría la posición del presidente.

Stephen Gutwillig, quien encabeza la Drug Policy Alliance de California, dijo que la medida era un buen primer paso. "Hay una necesidad fundamental de los pacientes por acceder a la marihuana como medicina justo ahora", señaló.

En un comunicado, Holder dijo que el Departamento de Justicia continuaría persiguiendo a las personas que aseguran cumplir con las leyes estatales pero en realidad ocultan operaciones ilegales.