Chicago, dividida por el viaje de Obama a Copenhague

martes 29 de septiembre de 2009 10:18 CEST
 

CHICAGO, 29 sep (Reuters) - La decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de presionar en persona para que Chicago sea anfitriona de los Juegos Olímpicos de 2016 fue recibida con esperanza y escepticismo el lunes, con algunos ciudadanos cuestionándose si no tenía cosas mejores que hacer.

El viaje a Copenhague, anunciado el lunes, convertirá a Obama en el primer presidente estadounidense en ejercicio que asiste a una sesión olímpica.

Algunos habitantes de Chicago estaban tan divididos en cuanto a él como en cuanto a si el hecho de organizar los Juegos sería un programa lucrativo de empleos o un problema más.

"Creo que tenemos problemas más urgentes a los que enfrentarnos que los Juegos de 2016", dijo Brad Stotlar, de 37 años, un trabajador de la construcción en paro de un suburbio de Chicago.

"La última vez que miré teníamos cifras de desempleo de dos dígitos en Illinois y preferiría que Obama solucionara eso a que viaje a Copenhague", indicó.

Otros se preguntaban por qué Obama había tardado tanto en decidirse a ir a Dinamarca.

Hasta el lunes, la primera dama Michelle Obama había sido oficialmente designada para viajar, y los asistentes del mandatario tenían a todos especulando sobre sus planes.

Líderes de España, Japón y Brasil - que representan a las otras ciudades candidatas Madrid, Tokio y Río de Janeiro - estarán el viernes en Copenhague para la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI).

"Ha estado apoyando los Juegos; ¿por qué no hacer lo que otros líderes mundiales han hecho e intentar traerlos a casa?", dijo Eliot Moskow, de 39 años, un gerente que estaba paseando a su perro cerca del Lago Michigan.   Continuación...