España celebra que Odyssey tendrá que devolver el tesoro

jueves 4 de junio de 2009 17:35 CEST
 

MADRID, 4 jun (Reuters) - El Gobierno español ha celebrado el jueves la decisión de un tribunal de Florida que obliga a la empresa buscadora de tesoros Odyssey a devolver unas 500.000 monedas de oro y plata rescatadas de un naufragio español.

La compañía Odyssey Marine Exploration (OMEX.O: Cotización), halló el tesoro de 17 toneladas, que algunos expertos estiman que vale unos 500 millones de dólares, hace dos años en un lugar que nunca reveló.

España rápidamente dijo que procedía de uno de sus buques hundidos, pero antes Odyssey había trasladado el tesoro desde la colonia británica de Gibraltar a Florida.

"Me alegra que el juez haya visto que el barco pertenece a España y el tesoro pertenece a España", declaró la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, añadiendo que se había sentado un precedente importante.

España inició sus acciones legales en Tampa, reclamando que las monedas procedían del buque "Nuestra Señora de las Mercedes" que trasportaba el tesoro desde Perú, cuando fue atacado por buques de guerra británicos frente a las costas españolas en 1804.

Odyssey dijo que planeaba presentar una queja escrita por el fallo, que dice que la compañía debe devolver el saqueo en un plazo de 10 días, argumentando que ni siquiera había un pecio para demostrar que era su tesoro.

"Volveremos a poner en cuestión la valía del caso", dijo el consejero delegado de Odyssey, Greg Stemm. "Odyssey ha hecho todo según las normas. Que el tribunal haya determinado que existen pruebas suficientes para identificar de manera concluyente el pecio como la Mercedes... es simplemente equivocado".

Según Odyssey, el juez determinó que había suficientes pruebas para confirmar que el lugar donde se halló el tesoro era el del Mercedes y que el barco y su carga eran objeto de inmunidad de soberanía.

Una copia de la sentencia no estuvo disponible inmediatamente.

La Mercedes se hundió en los primeros minutos de batalla en el cabo Santa María cuando una explosión lo hizo pedazos, matando a los 200 marineros a bordo.

El ataque llevó a España a declarar la guerra en Reino Unido y entrar en las Guerras Napoleónicas del lado de Francia.