COLUMNA-Señales de alerta suenan en la sede de BBVA

miércoles 30 de septiembre de 2009 19:56 CEST
 

-- Margaret Doyle y Alexander Smith son columnistas de Reuters. Las opiniones de este artículo son personales

Por Maragret Doyle y Alexander Smith

LONDRES, 30 sep (Reuters) - Señales de alerta suenan en la sede de BBVA (BBVA.MC: Cotización). La decisión de Francisco González de reforzar su control sobre el banco, relevando a su segundo de a bordo y asegurando su continuidad como presidente ejecutivo, es una preocupación para los accionistas.

Pero, además, el carácter sistémico de BBVA tanto en España como en un ámbito internacional bancario más amplio, también debería ser una causa de temor para los reguladores.

BBVA está incumpliendo los estándares de buen gobierno corporativo. Tiene un presidente con poderes ejecutivos que ha dirigido el banco durante una década y que ha cambiado los estatutos de forma que se le permite seguir al frente del banco durante cinco años. No dispone, en cambio, de un consejero delegado con plenos poderes.

El consejero delegado saliente, José Ignacio Goirigolzarri, parece haberse dado cuenta algo tarde de que la ambición de su jefe, de 64 años, suponía que no iba a abandonar su cargo y tomó la decisión de renunciar a liderar el banco.

Los estatutos de BBVA contemplaban inicialmente que "FG", como se conoce en España al presidente de la entidad, se retirara a los 65 años, pero fueron cambiados hace tan sólo 18 meses para permitirle seguir al frente de la presidencia hasta los 70 años.

Al nombrar a Ángel Cano, antinguo responsable de recursos humanos, de infraestructuras y tecnología, de 48 años, como nuevo consejero delegado, González ha reorganizado a sus lugartenientes para que comulguen con sus ambiciones internacionales.   Continuación...