13 de marzo de 2013 / 11:34 / en 4 años

Farmacéuticas piden cambiar pagos CCAA bajo amenaza desinversión

* Piden centralizar pagos, reducir retrasos de casi 300 días

* Sistema actual amenaza inversiones de farmacéuticas

* Sector se encomienda con dudas a próximas medidas Gobierno

* Farmacias vaticinan nuevos cierres pese a FLA

Por Rodrigo De Miguel y Clare Kane

MADRID, 13 mar (Reuters) - El sector sanitario y farmacéutico de España demanda cambios fundamentales, e incluso de competencias, para corregir una persistente morosidad de las Comunidades Autónomas (CCAA) que amenaza con una disminución de las inversiones del sector en el país y el cierre de muchas farmacias.

Pese a que un plan de pagos extraordinario del Gobierno prácticamente dejó a cero la deuda de las CCAA con laboratorios y proveedores de tecnología sanitaria hasta finales de 2011, el año pasado volvieron a acumularse otros 6.000 millones de euros de deuda en unas regiones con fuertes restricciones de gastos.

Este rápido crecimiento de la deuda hospitalaria preocupa a los laboratorios, que buscan alternativas para que los pagos que reciben sean más estables y regulares, entre ellas, que el Estado pueda asumir eventualmente la deuda regional.

"La centralización del pago es algo que se necesita. Debido a que tenemos 17 países dentro de España, es muy difícil que lean el problema de la misma forma y después que caminen en la dirección adecuada todos al mismo tiempo", dijo a Reuters el máximo directivo en España de una multinacional farmacéutica que cobra de las CCAA con un retraso de casi 300 días.

Centralizar el pago implicaría que el Gobierno pague en nombre de las CCAA, y probablemente traería una mayor recurrencia de los pagos, una de las mayores quejas del sector actualmente.

El Gobierno anunció a comienzos de año que trabaja para que los proveedores puedan acudir directamente a Hacienda para cobrar deudas de otras administraciones, como las CCAA.

Aunque reconocen que públicamente el planteamiento de centralizar pagos sanitarios de las CCAA es un tabú, en privado algunas farmacéuticas extranjeras fantasean incluso con se devuelvan las competencias sanitarias al Gobierno central -actualmente de las CCAA, que gastan en este apartado entre un 30 y 50 por ciento del total-.

"Yo sí sé cómo (arreglar el problema de los pagos). Hay que ir para atrás con esto de las Comunidades Autónomas. Hay cosas como la Educación y la Sanidad que jamás puedes repartir a 17 subpaíses", dijo el máximo directivo de la multinacional farmacéutica que no quiso ser citado por la sensibilidad política del asunto.

Pero las diferencias en el sector son patentes. No todos comparten esta idea radical, que acabaría con décadas de descentralización política en España y sin duda generaría fuertes tensiones territoriales y políticas, y piensan que la solución es justo la contraria: hacer más responsables a las CCAA.

"Volveríamos a algo que no queremos, que las CCAA no sean responsables de nada y que sea el Estado el que lo pague todo", dijo Javier López Belmonte, director financiero de la española ROVI, que apuesta por un nuevo plan de pago a proveedores que alivie la deuda en el sector.

"Creo que está sobre la mesa hacer otro plan de pago a proveedores", dijo.

INVERSIONES EN RIESGO

Ante la persistente incertidumbre en sus negocios por el retraso de los pagos, los laboratorios extranjeros -cuyas matrices tienen que provisionar la deuda en España- amenazan con reducir sus inversiones en un país en que las medidas de ahorro en gasto farmacéutico han bajado los precios en el sector en los últimos cuatro años.

"Te sientas con los altos directivos en las casas matrices y te dicen ¿Cómo me vienes a pedir una inversión si no te pagan lo que te deben? La inversión en la industria farmacéutica en España se va a ver afectada en los próximos años", dijo el máximo directivo de la multinacional en España.

Novartis dijo en febrero que ligaba su futura inversión en el país al pago de la deuda que le debían las CCAA.

Pese a las amenazas, en España todavía no se han dado casos de desabastecimiento como en la rescatada Grecia, debido a que España supone un mercado mucho más grande para estas empresas de las que dependen miles de puestos de trabajo cualificado.

El problema del sector, acostumbrado a que las administraciones públicas se financien a costa de retrasar sus cobros, debería ver una solución urgente para que retorne la confianza inversora al país.

"El retraso supone un ahorro en el coste de financiación, pero te genera problemas en la economía real al ahogar financieramente a estas empresas que contratan con la Administración... Me parece que sí se debería arreglar este problema de forma urgente", dijo José Ignacio Conde-Ruiz subdirector de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

AFERRARSE A UN CLAVO ARDIENDO

Las empresas sanitarias aplaudieron tanto el plan de pago a proveedores del Gobierno por 17.700 millones de euros como el fondo de liquidez autonómico (FLA) en 2012 y 2013, que ayudan a que las CCAA en apuros puedan pagar a proveedores y acreedores y a la vez que mantienen bajo control el déficit autonómico.

Gracias a esta bocanada de oxígeno, la industria sanitaria se aferra con reservas a la posibilidad de que los planes del Ejecutivo para reducir los plazos de cobro, previsiblemente para verano, solucionen sus problemas definitivamente.

Aunque la actual Ley de Morosidad fija un plazo de pago de 30 días para pagos de las Administraciones Públicas, en el sector sanitario los retrasos de las CCAA fueron de entre 260 y 270 días el pasado año y de más de 500 el anterior, cuando el mercado daba por descontado un rescate para España.

"Estamos esperanzados pero con la alerta y la preocupación de la realidad que hemos vivido en los últimos meses", dijo Daniel Carreño, presidente de la patronal de empresas de tecnología sanitaria Fenin.

LA MUERTE DE LAS FARMACIAS

La peor parte en los impagos regionales ligados a la sanidad no está en las farmacéuticas, sino en las farmacias, que adelantan la compra de medicamentos a sus proveedores y posteriormente reciben el pago de las CCAA por los medicamentos.

El recrudecimiento en los impagos ha llevado a los farmacéuticos a amenazar con huelgas patronales, dejar de pagar impuestos y suministros y pedir una garantía del Estado que alivie su creciente deuda para seguir abasteciendo a la población.

La principal distribuidora española de medicamentos, Cofares, que cuenta con 9.500 farmacias como socios cooperativos y más de 3.000 farmacias clientes, dijo que se han visto sorprendidos este año por la falta de pagos pese a que confiaban en que el FLA iba a resolver sus problemas.

La patronal de empresarios de farmacia FEFE en Cataluña dijo que esta región acumula cuatro meses de impago, equivalente a unos 300 millones de euros y que, ante la falta de dinero, se está dando prioridad al pago de otros acreedores sanitarios.

"La Generalitat (de Cataluña) nos cuenta que no han recibido suficiente dinero y que han priorizado la deuda hospitalaria (a laboratorios y proveedores de tecnología sanitaria)", dijo Beatriz Carbonell, presidente de FEFE en la región.

En Cataluña han cerrado 13 farmacias y FEFE estima que este año pueden echar el cierre otras 400 más de entre sus 3.100 boticas.

"Lo que pasa ahora es que los farmacéuticos agotan sus pensiones y sus ahorros e hipotecan sus propiedades para comprar medicamentos (...) La farmacia se está muriendo", se quejó Carbonell. (Editado por Carlos Ruano)

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