Las oficinas públicas sólo colocaron al 1,7% de los trabajadores españoles

viernes 20 de mayo de 2016 13:40 CEST
 

MADRID, 20 may (Reuters) - Sólo el 1,7 por ciento de los asalariados en España encontraron su trabajo gracias al servicio público de empleo el año pasado, un dato que pone de manifiesto el papel residual de las oficinas públicas en las labores de intermediación pese al crónico problema de paro en España.

Según las cifras publicadas el viernes por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que desglosan datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el porcentaje es incluso inferior al de 2014, cuando el dato se situaba en un igualmente desalentador 2 por ciento.

El refuerzo de las políticas activas de empleo es una de las tradicionales reclamaciones de la Comisión Europea a España, que tiene una tasa de paro del 21 por ciento y donde casi el 60 por ciento de los parados de larga duración están poco cualificados.

En sus recomendaciones hechas públicas esta semana, Bruselas dijo que la aplicación de las recientes reformas en este campo estaban avanzando lentamente y calificó de limitada la capacidad de los servicios públicos de empleo para ofrecer ayuda y una orientación individualizada efectiva en la búsqueda de empleo.

También consideró "escasa" la interacción de las empresas en los programas de formación y mejorable la cooperación entre los servicios de las comunidades autónomas, que tienen la competencia en las políticas activas de empleo, y las agencias de colocación privadas.

Según los datos del INE conocidos el viernes, el 2,9 por ciento de los asalariados fueron contratados en 2015 a través de una empresa de trabajo temporal (ETT), una cifra también muy limitada para el elevado nivel de paro del país.

Más de 2,2 millones de desempleados llevan dos años o más buscando un trabajo, demostrando la lenta recuperación del mercado laboral tras la larga crisis económica pese al sólido crecimiento económico del país.

Las estadísticas también reflejan que casi la mitad de los parados del año pasado -que de media fueron un total de 5 millones- dejaron de trabajar por haber finalizado su contrato. El despido o supresión del puesto afectó al 12,4 por ciento, una reducción con respecto al 17 por ciento de 2014. (Información de Blanca Rodríguez; editado por Tomás Cobos)