PERFIL-Los aliados de Rousseff esperan que haya aprendido de sus errores

lunes 27 de octubre de 2014 12:16 CET
 

Por Jeferson Ribeiro

BRASILIA, 27 oct (Reuters) - Hace cuatro años, la imagen de administradora competente y la omnipresencia de Luiz Inácio Lula da Silva en la campaña fueron suficientes para que Dilma Rousseff fuera elegida presidenta, sin haber disputado nunca antes unas elecciones.

Ahora, con su fama de técnica eficiente afectada por el débil crecimiento del país y los escándalos de corrupción, la carrera hacia la reelección se convirtió en una angustia.

Retratada -incluso por sus aliados- como una administradora muy apegada a los detalles, que dialoga poco, que interviene demasiado en la economía y que actuó de forma poco hábil políticamente para realizar reformas, la presidenta pidió en esta campaña cuatro años más para mantener y profundizar el modelo del Partido de los Trabajadores.

Dilma dejó de lado su faceta de gestora e intentó demostrar que el perfil de dureza e intransigencia se ha suavizado desde 2010. Con el nuevo mandato ganado en las urnas este domingo, en los próximos años se verá si esto es así o se trató solo de una táctica electoral.

Uno de los estrategas de la campaña actual considera que Rousseff aprendió algunas lecciones en los cuatro años que lleva en la presidencia. "En el fondo, ella es más madura", aseguró a Reuters bajo condición de anonimato.

Un ministro del Gobierno avala que Rousseff, de 66 años, ya ha cambiado y que eso ocurrió después de las manifestaciones de junio de 2013, cuando miles de personas salieron a las calles a protestar, principalmente, por la mala calidad de los servicios públicos.

En esa época, Rousseff perdió parte de su fuerza cuando su popularidad se derrumbó desde un máximo de un 65 por ciento a un 30 por ciento tras las manifestaciones.

Sus elevados índices de aprobación habían dado fuerza política a Rousseff, pero también la habían dejado aislada de críticas y consejos.   Continuación...