ACTUALIZA- BCE no puede tolerar inflación indefinidamente alta

miércoles 14 de mayo de 2008 21:09 CEST
 

(Añade citas, contexto)

BARCELONA, 14 may (Reuters) - El Banco Central Europeo no puede convivir con los actuales elevados niveles de infalción para siembre, advirtió el miércoles el Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Preguntado por un periodista sobre si el BCE podría tolerar indefinidamente unos niveles de inflación altos como los actuales, dijo: "Yo creo que no". "Por supuesto en el corto plazo es imposible que con los crecimientos (del precio) del petróleo, y con las subidas (de los precios) de los alimentos, no veamos una subida en la inflación. Es evidente también que nuestro obligación es mantener un objetivo de inflación", dijo a periodistas antes de intervenir en una conferencia en Barcelona.

El BCE mantuvo la semana pasada sin cambios los tipos de interés de al zona euro al 4 por ciento y mantuvo también su discurso anti-inflacionista a pesar de la reciente caída de la inflación y de las oscuras previsiones de crecimiento.

El aumento de los precios al consumo de la eurozona se moderó ligeramente en abril hasta un avance del 3,3 por ciento, frente al máximo del 3,6 por ciento anterior. Pese a la desaceleración, la inflación continúa muy por encima del objetivo del BCE de mantener el índice de precios por debajo, aunque próximo, al dos por ciento, y ya parece incidir en el gasto y la confianza del consumidor.

Ordóñez añadió que la política monetaria del BCE debería ser compatible con sus objetivos de inflación y que la entidad debería asegurarse que los mercados monetarios tienen suficiente liquidez.

Además, el también miembro del consejo de gobierno del banco central advirtió al Gobierno español, que está preparando un estímulo fiscal de 10.000 millones de euros, de que no debería poner en peligro la estabilidad presupuestaria a medio y largo plazo en su esfuerzo por combatir la crisis inmobiliaria y la desaceleración económica.

(Información de Jason Webb; Editado por Ben Harding; Traducido por Esther Coira)