Los hinchas violentos deportados en Sudáfrica llegan a Argentina

miércoles 9 de junio de 2010 09:35 CEST
 

BUENOS AIRES, 9 jun (Reuters) - Diez hinchas argentinos que fueron deportados de Sudáfrica tras llegar a ese país para presenciar el Mundial llegaron el martes al aeropuerto internacional de Buenos Aires con sus rostros ocultos e insultando a los periodistas que los esperaban.

El grupo de "barras bravas" salió corriendo de la plataforma aérea esquivando a las cámaras de televisión y a los periodistas que intentaron conseguir algún testimonio.

Según medios locales, entre los deportados se encontraba Sergio "Flay" Roldán, jefe de la "barrabrava" de San Martín de Tucumán, que iba a ser detenido por las autoridades por haber violado su libertad condicional.

Roldán, que no pudo ser identificado entre el grupo de hinchas violentos, había sido condenado a ocho años de prisión por su vinculación con la muerte de un joven de 13 años del club Atlético de Tucumán en 2004.

De acuerdo a informaciones locales, la jueza María del Pilar Prieto, que interviene en la causa, dijo que Roldán deberá "terminar de cumplir su condena además del año y medio de libertad condicional que ha violado con este viaje".

"Nos robaron (...) voy a denunciar a todos (los periodistas) que hablaron desde acá", gritó uno de los hinchas violentos antes de subirse a la camioneta que lo aguardaba en una calle lateral del aeropuerto.

Otros dos hinchas fueron deportados el martes desde Sudáfrica, después de que la policía de ese país recibiese ayuda de sus homólogos argentinos para tratar de identificar y expulsar a los hinchas con antecedentes por violencia en acontecimientos deportivos.

Se espera que haya en Sudáfrica unos 250 hinchas para alentar a la selección argentina durante el Mundial, que se inicia el viernes.

Varios de esos grupos violentos ya se encuentran alojados en la escuela pública Christian Progress College de Pretoria, donde los visitantes dormirán en colchones tirados en las aulas y comerán en el salón principal.

Los alrededores del colegio, adornado con banderas de los clubes a los que pertenecen los "barras bravas", están fuertemente custodiados por las fuerzas policiales.