Varios altos cargos de EEUU se estrellan en un avión en Alaska

martes 10 de agosto de 2010 18:08 CEST
 

Por Jeremy Pelofsky

WASHINGTON, 10 ago (Reuters) - El presidente de la unidad norteamericana del fabricante de aviones EADS, Sean O'Keefe, y el ex senador republicano Ted Stevens iban a bordo de un pequeño avión que se estrelló en Alaska, y no se sabía si habían sobrevivido, dijeron el martes fuentes de EADS y del Congreso.

"Las autoridades locales están informando de que hay supervivientes y está en marcha una operación de rescate", dijo el portavoz de EADS en Norteamérica, Guy Hicks, en un comunicado, en el que agregó que no había más detalles disponibles.

O'Keefe, de 54 años, es ex director de la NASA y trabajó para Stevens durante muchos años en el Congreso. Su hijo también estaba a bordo del avión.

La aeronave de un motor, un DeHavilland DHC-3T, se estrelló a unos 16 km al noroeste de Aleknagik, en Alaska, a las 8 pm hora local, según la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, que envió un equipo para investigar.

Había informaciones contradictorias sobre cuánta gente iba a bordo. Los responsables de seguridad federal dijeron que las primeras informaciones indicaban que eran nueve personas y que hasta cinco murieron, mientras que otra fuente cercana dijo que viajaban ocho y que cinco habían muerto.

El mal tiempo estaba dificultando el rescate, pero un equipo médico privado estaba en el lugar tras haber sido trasladado en helicóptero desde la vecina Dillingham, en Alaska.

Stevens, de 86 años, estaba en un viaje de pesca con antiguos miembros de su plantilla y su familia, según la fuente del Congreso, que agregó que el avión se estrelló en un lago o cayó al agua. La esposa de Steven, Catherine, no estaba en el avión.

O'Keefe asumió el cargo de director de la unidad norteamericana de EADS el 1 de noviembre. Previamente trabajó en General Electric (GE.N: Cotización). Fue nombrado secretario de la Marina en julio de 1992 por el presidente George Bush.

Stevens perdió su intento de reelección en 2008 después de ser condenado por cargos de corrupción, pero el caso fue después desestimado por falta de ética, como la ocultación de pruebas exculpatorias de los abogados defensores.

Aunque a menudo era rudo y colérico con empleados, periodistas y otros senadores, Stevens llegó a convertirse en uno de los republicanos más poderosos, y dirigió el clave Comité de Apropiaciones del Senado, que distribuía miles de millones al año a los estados y las comunidades.