8 de julio de 2010 / 5:56 / hace 7 años

ANÁLISIS - España posee todas las cartas de triunfo

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Por Nick Mulvenney

DURBAN, Sudáfrica, 8 jul (Reuters) - La selección de fútbol de España reservó un lugar en su primera final del Mundo el miércoles con una muestra de cabeza fría, paciencia, táctica y habilidad en los últimos metros que terminaron siendo mucho para un joven equipo alemán.

La victoria del campeón de Europa por 1-0 en la semifinal disputada en el estadio Moses Mabhida de Durban, fue asegurada por el defensor central Carles Puyol a los 73 minutos, pero construida sobre una base de pases, grandes movimientos y una asfixiante presión sobre el rival.

El equipo alemán más joven en un Mundial en tres cuartos de siglo - con un promedio de edad que bordea los 25 años - iluminó el torneo con un juego ofensivo y espectaculares goleadas, pero en realidad la defensa española nunca se vio realmente amenazada.

El bastión del centro del campo alemán, Bastian Schweinsteiger, el mejor jugador del partido en la victoria 4-0 sobre Argentina en cuartos de final, se vio corriendo una y otra vez el balón que hacían circular con maestría Xabi Alonso, Xavi, Pedro, y Andrés Iniesta.

Este toque desesperante para cualquier rival mostró las debilidades y las lagunas defensivas de Alemania.

Desde el inicio del partido, la "Roja" atacó a la inexperimentada defensa de Alemania. El lateral izquierdo Jerome Boateng, quien jugó apenas su noveno partido internacional en esta semifinal, se vio colapsado por el atrevimiento de Pedro y las subidas de Sergio Ramos por la banda derecha.

Cuando logró contraatacar, Alemania pareció nerviosa e imprecisa y le entregó sin mucha resistencia el balón a los españoles, que volvían a la carga con innumerables pases a un toque.

Mesut Ozil, un de los arquitectos de la goleada 4-0 de Alemania sobre Australia en este mismo estadio en el debut germano en el Mundial, se vió agotado y comenzó a hacer notar cada vez más la ausencia del suspendido Thomas Müller.

Después de que Xabi Alonso había estado cerca de anotar con dos remates desde media distancia justo después del descanso, el entrenador alemán, Joachim Loew, sacó a Boateng y lo reemplazó por el ofensivo Marcell Jansen, algo que controló las subidas de Sergio Ramos.

Pero los españoles de inmediato cambiaron el foco de su ataque a Philipp Lahm por la banda derecha y probaron ser igualmente efectivos.

Lo único que le falta al juego español durante el torneo es el toque final, pero la paciencia también ha sido una virtud de este equipo superdotado técnicamente.

El gol no vino de un remate de Alonso, de la magia de Iniesta o de la contundencia de David Villa, sino de un cabezazo de un defensor central, algo que sólo puede agregar una nueva amenaza a Holanda de cara a la final del domingo en Johannesburgo.

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