ACTUALIZA-Piñera asume presidencia Chile entre fuertes seísmos

jueves 11 de marzo de 2010 23:00 CET
 

(Actualiza con detalles, comentarios de presidente Piñera)

Por Antonio de la Jara y Fabián Cambero

SANTIAGO/VALPARAISO, Chile, 11 mar (Reuters) - Sebastián Piñera asumió el jueves el cargo como el primer presidente de derecha en Chile en medio siglo, mientras la tierra tembló con fuerza por una serie de potentes réplicas del terremoto del 27 de febrero que activaron durante algunas horas una alerta de tsunami.

En las regiones costeras del centro y sur del país, cientos de personas se refugiaron en áreas elevadas, ante el temor de que gigantescas olas volvieran a golpear la costa como hace 12 días, cuando desaparecieron del mapa pueblos enteros tras el quinto terremoto más potente de la historia.

Piñera, que suspendió un almuerzo con mandatarios extranjeros tras su asunción, dijo que el área de Rancagua -al sur de Santiago- sufrió daños significativos por las réplicas pero sin víctimas, por lo que se declaró estado de catástrofe con militares a cargo de esa zona pero sin toque de queda.

"Las fuerzas armadas asumen el control y dentro de sus responsabilidades está el mantener el orden público, en ayudar en la emergencia, en colaborar en la reconstrucción", dijo Piñera.

El área de Rancagua, ubicada unos 88 kilómetros al sur de Santiago, se militariza tal como ocurrió en las regiones del Maule y del Bío Bío, donde cientos de personas saquearon comercios y viviendas horas después del terremoto de hace casi dos semanas.

A pesar de los seísmos, la juramentación de Piñera, de 60 años, se desarrolló con normalidad en la sede del Congreso en el puerto de Valparaíso, a unos 100 kilómetros al oeste de Santiago, aunque varios de los presidentes extranjeros invitados no escondieron su susto.

Mientras en el Congreso se realizaba la ceremonia de traspaso de mando, en las calles de Valparaíso se activaron las sirenas y la policía y bomberos pidieron con urgencia a miles de personas que subieran hacia los cerros del puerto. Horas después, la gente bajaba lentamente a sus hogares.   Continuación...