Los italianos aceptan que Berlusconi pierda la inmunidad

domingo 11 de octubre de 2009 16:23 CEST
 

ROMA (Reuters) - La mayoría de los italianos está de acuerdo con una decisión judicial que ha privado de inmunidad al primer ministro, Silvio Berlusconi, pero sólo una minoría quiere que convoque elecciones anticipadas, según unos sondeos dados a conocer el domingo.

Berlusconi se ha mostrado furioso con el veredicto que emitió esta semana el Tribunal Constitucional de rechazar una ley que le habría dado inmunidad judicial, lo que supone que los casos de fraude y corrupción vinculados con su imperio empresarial Mediaset pueden seguir adelante.

El político y empresario conservador de 73 años acusó al tribunal, al presidente de la República, Giorgio Napolitano, y a los medios de comunicación de formar parte de una conspiración de izquierdas para derrocarle.

Pero dos sondeos muestran que los italianos, que le eligieron por tercera vez el año pasado, no están de acuerdo con sus palabras ni con sus ataques al jefe de Estado.

Una encuesta de IPR publicada por la agencia de noticias Ansa mostró que el 59 por ciento estaba de acuerdo con el dictamen judicial, dos tercios opinaba que el tribunal había sido imparcial, el 72 por ciento pensaba que Napolitano, un antiguo comunista, es imparcial y seis de diez creía que Berlusconi había reaccionado con excesos.

Pero sólo un 25 por ciento estaba a favor de que Berlusconi redujera su mandato, que debería concluir en 2013, y convocara elecciones anticipadas. Sus aliados y la oposición también descartan esta posibilidad de momento.

En una encuesta de ISPO para el diario Corriere della Sera, el 72 por ciento estaba en desacuerdo con la ley de inmunidad, una de las primeras que aprobó cuando volvió al poder el año pasado. El Constitucional dijo que violaba el principio de igualdad ante la ley.

"A los italianos no les gusta que se dé privilegios a los líderes políticos", dijo Renato Mannheimer, de ISPO. "Esto podría suponer el inicio de una desafección más general, o más probablemente, una reacción aislada a una ley concreta".

Pero Mannheimer dijo que los niveles de aprobación del primer ministro parecen mantenerse justo por debajo del 50 por ciento, donde llevan desde hace unos meses, cuando su divorcio y los escándalos sobre prostitutas erosionaron una parte de su apoyo entre los católicos y las mujeres, sobre todo.   Continuación...