Venezuela se asocia a petroleras extranjeras en Faja

jueves 11 de febrero de 2010 08:13 CET
 

 * Venezuela trabajará con consorcios de Repsol y Chevron 
 * Un proyecto quedó desierto, podría volver a ser ofertado 
 * Chávez garantiza seguridad de inversiones pridadas
 * Primera licitación venezolana en más de una década    
 Por Marianna Párraga y Brian Ellsworth
 CARACAS, 11 feb (Reuters) - Venezuela adjudicó el miércoles
dos proyectos de crudo pesado a consorcios integrados por Repsol
(REP.MC: Cotización) y Chevron, pero declaró desierta otra de las áreas
ofertadas, atenuando el brillo de la primera licitación
petrolera en el país desde que Hugo Chávez llegó al poder.
 Los proyectos de Carabobo, con un potencial de producción de
400.000 barriles por día (bpd) cada uno, atraerán miles de
millones de dólares de inversión privada a la Faja del Orinoco
con los que Venezuela espera reanimar su estancada producción
petrolera y legitimar unas ingentes reservas de crudo pesado. 
"Una inversión internacional que es absolutamente necesaria
para nosotros. No podríamos solos desarrollar la Faja", dijo
Chávez tras el anuncio de los ganadores, asegurando que estos
proyectos recibirán 80.000 millones de dólares hasta 2016.
 El consorcio de la española Repsol-YPF (REP.MC: Cotización), la india
ONGC (ONGC.BO: Cotización) y la malasia Petronas (PETR.KL: Cotización), tendrá un 40 por
ciento en el proyecto Carabobo 1, por el que ofertó 1.050
millones de dólares en bono de acceso a reservas y un monto
idéntico en financiación a Petróleos de Venezuela (PDVSA). 
 Por su parte, un grupo integrado por la estadounidense
Chevron (CVX.N: Cotización), dos firmas japonesas y la venezolana
Suelopetrol ofreció 500 millones de dólares en bono y otros 500
millones de dólares para la petrolera estatal venezolana por el
40 por ciento del proyecto Carabobo 3.
 El resultado parece una victoria para ambos lados: las
compañías tendrán la oportunidad de anotarse reservas frescas en
una industria con pocas oportunidades globales al tiempo que
asumirán un importante reto financiero y operativo en un país de
alto riesgo político.
 "Es una muestra de pragmatismo. Venezuela sabe que no puede
hacerlo sin capital y conocimiento, y las petroleras
internacionales saben que no hay más sitios en el mundo donde
tener acceso a reservas como estas", dijo Jeremy Martin, del
Instituto de las Américas en California.
 Pese a que ha nacionalizado grandes empresas controladas por
capital foráneo en sectores como el petrolero, eléctrico,
bancario y siderúrgico con el objetivo de convertir a Venezuela
en un país socialista, Chávez se mostró en esta oportunidad más
moderado y conciliador con sus socios.
 "Una de las tantas mentiras que se dicen es que aquí se
fueron todas las inversiones, que no hay seguridad jurídica
(...) Ustedes saben que eso no es así, saben que tienen todas
las garantías", agregó el mandatario, quien suele utilizar una
dura retórica anticapitalista contra la empresa privada.
 Incluso dejó de lado su característico discurso
antiestadounidense y pidió al jefe regional de Chevron que le
ayude a mejorar sus relaciones con el presidente Barack Obama.
 "Obama podría venir a la Faja, tráiganlo", dijo.
 
 FAJA PARA 200 AÑOS
 Para analistas, la entrada de capital extranjero en la Faja
es un éxito para el gobierno socialista de Chávez después de
nacionalizar multimillonarios proyectos de crudo pesado hace
menos de tres años.
 "Es muy difícil no ver esto como un éxito, especialmente
dado el nivel de aversión al riesgo y la falta de inversión
privada en la industria petrolera venezolana en más de una
década", dijo Patrick Esteruelas, analista de Eurasia Group. 
Aunque algunas firmas como la francesa Total (TOTF.PA: Cotización) y la
británica BP (BP.L: Cotización) accedieron a permanecer como socios
minoritarios, Exxon Mobil (XOM.N: Cotización) y Conoco Phillips (COP.N: Cotización)
salieron del país y presentaron arbitrajes internacionales
buscando una compensación por sus activos.
 Venezuela confía en el enorme potencial de la Faja para
revertir su declinante producción petrolera, golpeada por años
de insuficiente inversión, nacionalizaciones y la falta de
recurso humano de PDVSA tras el despido de miles de trabajadores
en 2003 por secundar una huelga contra Chávez.
 La producción de Venezuela ha caído a unos 2,5 millones de
bpd desde más de 3 millones de bpd en 2001, según el
Departamento estadounidense de Energía.
 Aunque las estadísticas locales muestran una extracción
superior a 3 millones de bpd, esa cifra habría permanecido plana
durante 5 años.
 Pese a su discurso de soberanía petrolera, el mandatario
adelantó que podría sacar en oferta más bloques en la región del
Orinoco, donde yace una de las mayores reservas mundiales de
hidrocarburos, reconocidas por Estados Unidos.
 "Algunas empresas que no hayan obtenido la licitación (...)
de todos modos queda un bloque o varios bloques disponibles. Es
un proyecto para 200 años", dijo.
 Los socios de Venezuela tendrán la obligación de lograr
financiación para construir los mejoradores que convierten el
crudo pesado del Orinoco en un producto más liviano para su
exportación y cuyo coste está estimado entre 6.500 y 12.000
millones de dólares.
 Además, se requerirán grandes obras de infraestructura para
los bloques, situados en aisladas áreas rurales donde en algunos
casos no tienen ni carreteras, y trabajar coordinadamente con
PDVSA, cuyas prioridades políticas a veces chocan con las
necesidades del negocio.
 "Si PDVSA hubiera tenido el dinero para hacerlo todo sola,
lo habría intentado, pero no puede. Tiene limitaciones
financieras, pero también de recursos humanos", dijo Roger
Tissot, consultor de Gas Energy Latin America.
 (Escrito por Enrique Andrés Pretel; Editado por Ricardo
Figueroa)