Van Rompuy, reelegido como presidente del consejo de la UE

jueves 1 de marzo de 2012 20:10 CET
 

Por Luke Baker

BRUSELAS, 1 mar (Reuters) - Los líderes de la Unión Europea eligieron el jueves a Herman Van Rompuy para un segundo mandato de dos años y medio como presidente del Consejo Europeo, un voto de confianza en el ex primer ministro belga, que está gestionando la crisis de deuda de la eurozona.

Los líderes también nombraron a Van Rompuy, de 64 años, como presidente de las cumbres de la eurozona, que se celebrarán dos veces al año a partir de ahora, además de las cuatro cumbres anuales de la UE habituales.

"(Estoy) muy honrado porque todos los miembros del Consejo Europeo hayan decidido pedirme que continúe como presidente del Consejo Europeo para un segundo mandato", dijo Van Rompuy en un comunicado colgado en Twitter. "Es un privilegio servir a Europa en unos tiempos tan decisivos; también una gran responsabilidad".

Como presidente del Consejo, Van Rompuy preside y prepara reuniones de los líderes UE, trabajando para recabar acuerdo entre ellos, un papel que le ha dejado en el centro de los esfuerzos por resolver la crisis de deuda desde su nombramiento en diciembre de 2009.

Junto con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, es el principal representante de la UE en reuniones internacionales, como el G-8 y el G-20, y habla en nombre de la UE en Naciones Unidas.

Van Rompuy era una figura poco conocida cuando resultó elegido, y se le consideró como un candidato de compromiso poco carismático, frente a aspirantes como el favorito Tony Blair, ex primer ministro británico.

Su experiencia en economía y finanzas -trabajó en el banco central y como ministro de Presupuesto antes de convertirse en primer ministro en 2008- le dio una sólida comprensión de la situación cuando la crisis de deuda se hizo notar, y su estrategia discreta y de búsqueda del consenso le han permitido ganarse poco a poco a los líderes europeos.

Algunos diplomáticos han sugerido que este belga bilingüe se comporta demasiado como una herramienta de Francia y Alemania, los dos países más poderosos de la eurozona.   Continuación...