Una España sumida en la crisis acude a las urnas

domingo 20 de noviembre de 2011 12:55 CET
 

MADRID (Reuters) - Los españoles votaban el domingo en unas elecciones generales en las que se espera que castiguen al Partido Socialista por su gestión de la crisis económica y que den el poder por amplia mayoría al Partido Popular, que tendrá la difícil tarea de rescatar al país de una crisis de deuda en la eurozona cada vez más grave.

En una jornada marcada por la normalidad y un cierto ánimo sombrío por la situación económica y la expectativa de recortes, los votantes desafiaban a los cielos cubiertos con los sondeos estimando en más de 15 puntos la ventaja del partido de centroderecha liderado por Mariano Rajoy sobre los socialistas de Alfredo Pérez Rubalcaba, cuyo partido lleva siete años en el poder.

"Les voto (al PP) pero me caen fatal, pero hay que cambiar, peor no lo pueden hacer (el PSOE)", afirmó a pie de urna Marta Navarro, de 44 años y que era votante habitual del PSOE. "Yo creí en ZP (por Zapatero) y fíjate cómo estamos" añadió esta corredora de seguros, que ha tenido que despedir a dos personas de su empresa por la crisis.

La crisis económica ha dominando la campaña, ya que uno de cada cinco trabajadores está en el paro, la economía está estancada y los costes de financiación de la deuda están subiendo a niveles que forzaron a Grecia, Irlanda y Portugal a tener que pedir un rescate internacional.

Tanto Rubalcaba como Rajoy acudieron temprano a votar acompañados por sus esposas. El candidato del PP, que dijo estar "preparado para lo que quieran los españoles" fue recibido con algunos aplausos en su colegio electoral en el acomodado barrio madrileño de Aravaca, donde le esperaba una gran cantidad de periodistas.

"Un cambio es necesario, absolutamente, dijo María Dolores, un ama de casa de 65 años que siempre ha votado al PP. "La gente está enfadada por la crisis. Creo que Rajoy lo hará mejor, pero espero que no consiga mayoría porque hay que escuchar a otra gente para no cometer más errores."

INVESTIDURA A MEDIADOS DE DICIEMBRE

Rajoy no sería investido hasta alrededor del 20 de diciembre, pero antes se espera que este político gallego de 56 años, un cauto ex ministro del Interior, intente calmar a los mercados financieros dando a conocer los aspectos básicos de cómo planea reducir el déficit público y reformar la economía para hacerla más competitiva a medio plazo.

"Lo peor es que hay desconfianza sobre España. El objetivo fundamental es crear confianza: lo primero, el cambio político. Después nombrar un Gobierno de gente seria y competente", dijo Rajoy en una entrevista el viernes en la emisora Onda Cero. Se espera que el PP supere cómodamente los 176 diputados necesarios para tener la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, que se sumaría a su control de la mayoría de las comunidades autónomas y los principales ayuntamientos.   Continuación...

 
Los españoles votaban el domingo en unas elecciones generales en las que se espera que castiguen al Partido Socialista por su gestión de la crisis económica y que den el poder por amplia mayoría al Partido Popular, que tendrá la difícil tarea de rescatar al país de una crisis de deuda en la eurozona cada vez más grave. En la imagen, el líder delopositor partido de centro derecha Partido Popular, Mariano Rajoy, antes de votar en las elecciones generales en un colegio electoral de Madrid, el 20 de noviembre de 2011. REUTERS/Juan Medina