Reino Unido vende el banco rescatado Northern Rock a Virgin

jueves 17 de noviembre de 2011 14:45 CET
 

Por Myles Neligan

LONDRES, 17 noviembre (Reuters) - El Gobierno británico ha acordado vender Northern Rock, el prestamista hipotecario nacionalizado en 2008, a Virgin Money, la división de banca del imperio Virgin de Richard Branson.

La operación marca el comienzo de la salida del Gobierno británico de la propiedad de los bancos rescatados en la crisis financiera.

La venta de Northern Rock generará entre 747 millones y 1.000 millones de libras esterlinas (entre 890 y 1.190 millones de euros) en efectivo, dijo el jueves el Ministerio de Finanzas. Esas cifras representa una pérdida de al menos 400 millones de libras sobre los 1.400 millones de libras en acciones inyectadas al prestamista de manos de los contribuyentes.

"La venta de Northern Rock a Virgin Money es un primer paso para conseguir que los contribuyentes británicos estén fuera de la propiedad de los bancos", dijo el jueves el ministro de Finanzas, George Osborne, en un comunicado.

Osborne dijo que la alianza de Northern Rock y Virgin Money también debería aumentar la competencia en la banca minorista británica, desafiando el dominio de HSBC (HSBA.L: Cotización), Barclays (BARC.L: Cotización), Lloyds Banking Group (LLOY.L: Cotización), Santander (SAN.MC: Cotización) y Royal Bank of Scotland.

Según el acuerdo, Virgin Money se ha comprometió a no realizar ningún despido obligatorio adicional en la nueva entidad y mantener la red de sucursales de Northern Rock.

Esta antigua mutua que utilizó el crédito barato al por mayor para crecer enérgicamente en el mercado hipotecario británico, fue nacionalizada a principios de 2008 después de que los bancos detuvieron abruptamente los prestamos entre sí durante la crisis del crédito, privándolo de fondos.

Virgin Money era una de varias compañías que había expresado interés en la compra de Northern Rock durante un fallido intento de vender el banco a finales de 2007.

El Gobierno británico aún tiene una participación del 83 por ciento en RBS y 41 por ciento en Lloyds, un legado de sus esfuerzos para apuntalar el sector bancario durante la crisis financiera.