¿Ocupar los Campos Elíseos? Non, merci!

miércoles 2 de noviembre de 2011 17:42 CET
 

Por Lionel Laurent

PARÍS, 2 nov (Reuters) - Hordas de manifestantes furiosos, acampadas de protesta y enfrentamientos con la policía se han convertido en algo frecuente en Madrid, Roma, Nueva York y Londres. Pero en París, pese a su historia de revoluciones, a los franceses simplemente no les convence.

Aunque algunos activistas esperan reavivar la llama este viernes a tiempo para la cumbre del G-20 en Cannes, los intentos galos por lanzar movimientos como el de los "indignados" en España o las sentadas antibanqueros al estilo de "Ocupad Wall Street" al otro lado del canal de La Mancha y del Atlántico, que han reunido cientos de miles de partidarios, han caído hasta ahora en saco roto.

En mayo, unas 1.000 personas se reunieron en la plaza de la Bastilla, lugar histórico desde la caída de la detestada prisión homónima ante los revolucionarios en 1789, pero la policía los desalojó. Las marchas siguientes atrajeron a unos cientos de personas, pero no lograron arraigar y la temporada de vacaciones veraniegas frenó las muestras de descontento.

Los líderes estudiantiles han depositado sus esperanzas en un nuevo intento: "Ocupad La Défense" - el distrito empresarial al oeste de París, donde se encuentra la sede del banco francés Société Générale, entre otros -, el próximo viernes. Pero admiten que provocar revuelo es difícil estos días, incluso con el G-20 en Cannes.

"No sabemos cómo va a ir (...) esperamos que despegue, pero la verdad es que no lo sabemos", dijo Baki Youssoufou, un licenciado de la Sorbona de 30 años líder de un sindicato estudiantil que participa en los actos.

"¿Veremos los mismos números que vimos en Madrid o Nueva York? No lo creo. Necesitamos unas semanas más para eso".

¿Qué le ha pasado al país donde se produjo el histórico mayo del 68, o las huelgas de 1995 que lograron derrotar una reforma de las pensiones? No mucho, dicen algunos, lo que es precisamente la clave.

Mientras que los londinenses pueden relacionar los rescates a los bancos con el recorte en los servicio públicos, y los madrileños pueden espantarse por el récord de cinco millones de parados en España, a los franceses no les ha llegado aún el turno.   Continuación...