RESUMEN-Italia promete acelerar reformas por el apoyo del BCE

viernes 5 de agosto de 2011 21:49 CEST
 

Por Gavin Jones y Andreas Framke

ROMA/FRÁNCFORT, 5 ago (Reuters) - Italia ha cedido ante la presión mundial, en un intento de detener las tensiones del mercado que ponen en peligro la economía global, al prometer que acelerará sus medidas de austeridad y reformas sociales a cambio de ayuda financiera del Banco Central Europeo.

Unos 2,5 billones de dólares han desaparecido de las bolsas mundiales esta semana ante las preocupaciones de que la crisis de deuda europea se estuviera extendiendo y Estados Unidos estuviera cayendo en la recisión. Un crecimiento del empleo en EEUU mejor de lo previsto ayudó a sostener el viernes a Wall Street.

Después de una frenética ronda de diplomacia, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo que su gobierno acelerará los recortes que aspiran a obtener un presupuesto equilibrado en 2013, un año antes de lo previsto, y avanzar con las reformas del mercado de trabajo y el gasto social.

"Consideramos apropiado acelerar las medidas que introdujimos recientemente en la ley de planificación fiscal, para darnos la posibilidad de alcanzar nuestro objetivo de equilibro fiscal antes, en 2013 en vez de 2014", expresó Berlusconi en una rueda de prensa tras un día de conversaciones telefónicas con varios líderes mundiales, entre ellos la canciller alemana, Angela Merkel, y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Tim Geithner.

Fuentes cercanas al asunto dijeron a Reuters que el Banco Central Europeo había exigido esas medidas a cambio de comprar bonos para suavizar la presión en Italia, que ha sufrido el ataque de los mercados.

Los inversores se han mostrado poco impresionados por un paquete de austeridad de 48.000 millones de euros que aprobó el Gobierno de Berlusconi, en parte porque la mayoría de las medidas se retrasaban hasta después de las elecciones previstas para 2013, por claros motivos políticos.

Los líderes de Alemania, Francia y España han mantenido sus propias conversaciones de crisis durante el día, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que preside el G-20 este año, dijo que hablaría con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Las diferencias entre los políticos europeos sobre cómo detener una desastrosa expansión de la crisis de deuda soberana a España e Italia, tercera y cuarta economías del grupo, han causado una creciente frustración entre los inversores.   Continuación...