Los indignados tienen un nuevo objetivo: impedir los desahucios

miércoles 6 de julio de 2011 21:20 CEST
 

Por Elisabeth O'Leary

MADRID, 6 jul (Reuters) - Más de 200 personas se congregaron el miércoles en un barrio de Madrid para evitar el desahucio de una mujer desempleada y sus dos hijos, uno de ellos discapacitado.

La concentración es parte de una nueva ola de protestas que se suceden en España, donde grupos de personas se concentran junto a casas de desempleados para evitar su desahucio, elevando la presión sobre los políticos para que ayuden a un millón de españoles que tienen problemas para pagar sus hipotecas.

El movimiento ganó impulso en mayo dentro de las protestas de los indignados contra los recortes del gasto del Gobierno, su fracaso a la hora de revivir una economía moribunda y la tasa de desempleo más alta de la Unión Europea, un 21%.

"Bajan los precios de la vivienda y sube el paro masivamente y mucha gente tiene que decidir, o pagas la hipoteca o das de comer a tus hijos", dijo David Cobo, miembro de la asociación Afectados X la Hipoteca, gritando para hacerse escuchar entre el ruido de la concentración.

Esta semana hay convocadas varias protestas de este tipo en España, organizados a través de los medios sociales. En decenas de casos, la multitud han conseguido bloquear la entrada al edificio, haciendo imposible que el funcionario entregue la orden de desahucio.

Alrededor de 300.000 personas han sido expulsadas de sus casas en los últimos dos años, la mayoría pertenecen a los casi cinco millones de desempleados que hay en España. El paro se acaba después de unos dos años y muchos se quedan con pocos o ningún ingreso.

La semana pasada el Gobierno anunció medidas para ayudar a las personas que tienen problemas para pagar sus hipotecas, pero las asociaciones de consumidores dicen que la norma solo ayudaría a unos pocos de los que están en una situación financiera límite.

El Partido Socialista probablemente perderá las elecciones, previstas en marzo de 2012, y algunos de sus altos cargos han comenzado a criticar a los bancos, los principales prestamistas de hipotecas. Las asociaciones de consumidores califican estos ataques de pura retórica.   Continuación...