Tras su viaje al centro, Podemos recoge la recompensa electoral

lunes 21 de diciembre de 2015 14:42 CET
 

Por Angus Berwick

MADRID/VALENCIA, 21 dic (Reuters) - La primera vez que Pablo Iglesias apareció en su programa televisivo Fort Apache, estaba sentado en una moto, con una coleta y una cazadora de cuero, criticando a los políticos que habían gestionado la peor crisis económica en España en décadas.

Tres años después, y todavía con coleta, Iglesias se perfila como clave en el próximo gobierno, después de que su partido - Podemos - fuera el tercero más votado en las elecciones del domingo, que apuntan al final del bipartidismo imperante desde que España volvió a la democracia a mediados de los años 70.

Podemos tenía dos objetivos electorales: apartar del poder al conservador Partido Popular (PP) y superar al Partido Socialista (PSOE) como principal fuerza de izquierdas en España.

Aunque no ha logrado su segunda meta por 21 escaños, todavía podría lograr la primera si cierra pactos con los socialistas y otros partidos de izquierdas.

Pero, ya sea formando parte de un Gobierno liderado por los socialistas o simplemente ofreciéndoles su apoyo externo, Podemos también tendrá que lidiar con sus propias líneas rojas y aceptar formar parte de la elite política y la "casta" dominante contra la que ha luchado desde que se fundó el partido.

Fan de la serie de televisión "Juego de Tronos", Iglesias describe a menudo la política como "el arte de acumular poder" y ha defendiendo abiertamente al primer ministro griego, Alexis Tsipras, cuando se embarcó en su propio viaje desde la extrema izquierda a un pragmatismo más cercano al centroizquierda este año.

"En un principio pensaban que para abrirse un hueco tienes que ser muy intenso porque si no, no te distingues de lo demás, pero desde las elecciones europeas de 2014 se ha moderado bastante" dijo Iván Llamazares, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Salamanca.

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