El G20 dice que se acerca a su meta para crecer, pero necesita más de Europa

domingo 21 de septiembre de 2014 12:23 CEST
 

Por Ian Chua y Cecile Lefort

CAIRNS, Australia, 21 sep (Reuters) - El Grupo de las 20 naciones más industrializadas dice que está muy cerca de sumar un 2 billones de dólares (1,56 billones de euros) para la economía mundial y crear millones de nuevos empleos, pero que el estancamiento continuado de Europa sigue siendo un obstáculo.

Los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales se reunieron en la ciudad australiana de Cairns y pidieron avances para apuntalar el sistema bancario mundial y cerrar los agujeros fiscales que explotan las grandes multinacionales.

También trataron el espinoso problema de si invitar al presidente ruso Vladimir Putin a la cumbre de líderes del G20 en noviembre debido a su papel en Ucrania. La mayoría optó por abrir la puerta a su asistencia, pero a la vez mantener la presión diplomática sobre Rusia.

"Estamos decididos a impulsar el crecimiento y los estados desean usar todas las palancas macroeconómicas - de política monetaria, fiscal y estructural - para superar este reto", dijo el ministro del Tesoro australiano, Joe Hockey, anfitrión de la cita.

Se han propuesto casi 1.000 medidas que impulsarían el crecimiento mundial en un 1,8 para 2018, acercándose a su ambiciosa meta de 2 puntos porcentuales fijada en febrero.

La preocupación compartida era el riesgo de que la debilidad en Europa arrastre a otros. El secretario del Tesoro estadounidense, Jack Lew, citó diferencias "filosóficas" con algunos de sus homólogos europeos, especialmente sobre la necesidad de estímulos a corto plazo.

Entre las propuestas de crecimiento estaba una iniciativa global para aumentar la inversión privada en infraestructuras, un caballo de batalla de los australianos, que lideran el G20 este año.

Aunque la situación en Europa estuvo en un primer plano, hubo sorprendentemente poco dicho sobre la ralentización en China, al menos públicamente. Eso pareció algo raro, dado que el gigante asiático está sólo por detrás de Estados Unidos en el tamaño de su economía.

El jefe de Finanzas chino, Lou Jiwei, apuntó que el estímulo trajo problemas como un exceso de capacidad, la contaminación y la creciente deuda de la administración local, la última señal de que una relajación de la política monetaria sería limitada.

Los riesgos de que una política monetaria muy relajada podría inflar burbujas de activos también fueron objeto de debate en el G20, junto con la necesidad de que la Reserva Federal estadounidense evite asustar a los mercados a medida que cierra su campaña de estímulo no convencional. (Información de Leika Kihara, Byron Kaye, Gernot Heller y Lincoln Feast. Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)