PMI manufacturero de eurozona se estanca en julio al evaporarse inflación

viernes 1 de agosto de 2014 10:48 CEST
 

Por Jonathan Cable

LONDRES, 1 ago (Reuters) - El crecimiento manufacturero de la eurozona no logró acelerarse el mes pasado , como estaba previsto, pese a que las fábricas apenas elevaron los precios, ya que las crecientes tensiones en Ucrania pesaron sobre el sentimiento inversor, según mostró el viernes una encuesta.

Dado que la presión inflacionista se evaporó y la actividad manufacturera se contrajo de forma más rápida en Francia, la segunda economía de la región, los datos tendrán una lectura gris para el Banco Central Europeo antes de su reunión de política monetaria el 7 de agosto.

El dato final del PMI Sector Manufacturero de Markit se situó en 51,8, la misma lectura que en junio, pero por debajo del dato adelantado de 51,9.

Un índice que mide la producción, que se incluye en un PMI compuesto que se conocerá el martes que es considerado una buena indicación del crecimiento, descendió al 52,7 desde el 52,8 por ciento en junio, lejos de la lectura adelantada de 53,0.

Mientras que el crecimiento manufacturero repuntó en Alemania, la mayor economía del bloque, el PMI francés cayó a un mínimo de siete meses y Grecia sufrió un nuevo revés junto con una ralentización del crecimiento en España e Italia.

"La situación en la eurozona ha empeorado claramente respecto a los signos prometedores de recuperación económica observados a principios de año", dijo Chris Williamson, economista jefe de Markit.

Williamson dijo que la lectura final fue más baja que la adelantada "posbilemente reflejando la creciente preocupación a raíz del agravamiento de la crisis imperante en Ucrania a finales de mes".

Poniendo de relieve el riesgo de deflación, el subíndice de precios de producción cayó al 50,1 desde el 50,4, apenas por encima del nivel de 50 que denota crecimiento, mientras que los datos publicados el viernes mostraron que la inflación en la zona euro cayó en julio a sólo el 0,4 por ciento, la tasa más baja desde el punto álgido de la crisis financiera hace casi cinco años.

"El BCE está ansioso por ver el impacto de las medidas anunciadas en junio, aunque éstas van a tardar un poco de tiempo en filtrarse a la economía real", dijo Williamson.

Para contrarrestar esa amenaza, el BCE anunció en junio una batería de medidas que incluían una tasa de depósitos negativa y ofrecer más préstamos a largo plazo cuyo objetivo era impulsar el negocio de préstamos bancarios. (Traducido por Emma Pinedo; editado por Tomás Cobos)