ENFOQUE-Las réplicas del almacén submarino de gas Castor

jueves 17 de octubre de 2013 16:32 CEST
 

* España podría llegar a cerrar instalación tras terremotos

* Necesidad estratégica de almacenamiento gas es ahora menor

* Consumidores y bonistas, perdedores en eventual cierre

Por Jose Elías Rodríguez y Tracy Rucinski

VINARÒS, Castellón, 17 oct (Reuters) - Los cientos de pequeños terremotos que en el último mes y medio han alterado la apacible vida de varias localidades costeras del Mediterráneo han expuesto los riesgos económicos, sociales y políticos del almacén de gas submarino Castor, un proyecto con apoyo europeo y un coste para los consumidores de 1.700 millones de euros.

Todas las partes interesadas se encuentran ahora pendientes del resultado de los informes que están realizando el Instituto Geológico y Minero Español y el Instituto Geográfico Nacional tras la inusitada actividad sísmica en el Golfo de Valencia desde principios de septiembre.

Mientras tanto, la actividad del almacén -situado a 22 kilómetros de las costas de Castellón y Tarragona- sigue paralizada, temporal pero indefinidamente, por prescripción del Ministerio de Industria, hasta que se garantice que la situación es completamente segura para los habitantes de la zona afectada.

Las primeras conclusiones de los expertos apuntan a una relación entre las inyecciones de gas colchón -utilizado para preparar las cavidades de este almacén situado en el subsuelo marino a más de 2 kilómetros de profundidad- y los terremotos, no sólo los pequeños, que son los previsibles en este tipo de proyectos.

La empresa concesionaria, Escal UGS, tampoco oculta una relación espacio-temporal entre las inyecciones de gas colchón y los microterremotos, al tiempo que celebra que estos seísmos inducidos no tengan en principio su epicentro en la falla de Amposta, que sirve de cubierta natural al almacén y cuya longitud considerablemente mayor que la de otras fallas más pequeñas que ni siquiera aparecen en los mapas.   Continuación...