10 de mayo de 2013 / 13:58 / en 4 años

España exige a banca nuevo esfuerzo para culminar saneamiento

* Provisiones para refinanciaciones exigen nuevo sacrificio

* Mermarán beneficio y dividendo, podrían traer más fusiones y ayudas

* Se espera efectivo positivo a largo plazo al retornar la confianza

* Analistas y sector destacan aún falta precisión en normas

* Nuevas normas contendrán crédito y aumentarán mora

Por Tomás Cobos y Carlos Ruano y Julien Toyer

MADRID, 10 may (Reuters) - Después de dos años de sacrificar miles de millones de euros de márgenes para cubrir el riesgo inmobiliario de sus balances, la tantas veces redimensionada banca española se enfrenta a un nuevo proceso de saneamiento que blindaría definitivamente el sector pero que exigiría un nuevo sacrificio que modificará las expectativas y el mapa bancario a corto plazo.

El Banco de España ha aceptado las sugerencias de Bruselas y ha dado los primeros pasos para obligar a la banca a cubrir con más contundencia los créditos refinanciados, consideradas por algunos como una fuente oculta de pérdidas por la continuada recesión económica y la escasez de crédito.

"En muchos casos, dificultades que se estimaban transitorias han llegado a ser estructurales", reconoce el Banco de España en el documento de su Comisión Ejecutiva que anunció la redenominación de los riesgos en las refinanciaciones y que podría obligar al sector a reservar, según cálculos de Reuters, entre 3.920 y 7.860 millones de euros para cubrir eventuales dificultades de cobro.

Un alto cargo del Gobierno dijo a Reuters que, según sus cálculos, la norma podría requerir nuevas provisiones por entre 3.000 y 4.000 millones de euros.

Las nuevas pautas adelantadas por el regulador bancario podrían cerrar al fin el interminable saneamiento del sector, pero el sacrificio erosionará al límite beneficios y dividendos, empujará a nuevas fusiones, acelerará las ventas de activos y podría desencadenar nuevas ayudas públicas.

A través de una comunicación que fuentes oficiales del Banco de España aseguran imperativa pero que hasta el momento no se ha instrumentado mediante la correspondiente circular, el regulador informó de una redefinición de los conceptos de riesgo en las refinanciaciones que, básicamente, obligará a las entidades a realizar reservas por todos los créditos reestructurados salvo aquellos que muestren "evidencias objetivas y verificables" sobre la recuperación de lo debido.

En consecuencia, las reestructuraciones deberán ser clasificadas con carácter general como riesgo subestándar (y por ello provisionarse a una media que analistas estiman en torno al 15 por ciento) frente a la consideración de "normal" altamente utilizada hasta el momento y sin provisión genérica alguna.

Excluyendo las refinanciaciones ligadas a la promoción y los traspasos al banco malo, alrededor de un 45 por ciento de las refinanciaciones declaradas (52.352 millones de euros) no cuenta con provisiones genéricas al ser consideradas "normales" o exentas de riesgos, según datos recopilados por Reuters.

Bajo la hipótesis de que la banca "redefiniese" el 50 por ciento de estas refinanciaciones sin cobertura como subestándar, las nuevas provisiones ascenderían a 3.920 millones de euros mientras que si se reasigna un 100 por cien de las operaciones a subestándar, la exigencia subiría a 7.860 millones, según cálculos de Reuters, que excluyen el ya provisionado crédito promotor.

UNA NORMA CONFUSA

Los bancos deberán comunicar al Banco de España antes de finales de septiembre las conclusiones de un estudio del posible impacto de las nuevas reglas en sus carteras refinanciadas, pero no está claro cuándo deberán asignar las provisiones ni cómo se instrumentarán excepciones a una norma que analistas y fuentes del sector consideran a medio hacer.

"No se establecen cifras claras de provisiones", dice en una nota de análisis JP Morgan Cazenove, que considera que "cada párrafo de las nuevas pautas está abierto a la interpretación de los bancos sobre el nivel adecuado de provisiones, la efectividad de los colaterales y la capacidad de devolver la deuda".

En sentido similar se expresa Daragh Quinn, analista bancario de Nomura, que señala que el Banco de España habría tratado de no añadir demasiada presión adicional al sector. "Aunque los bancos se ajustaran a la letra de la norma, hay margen para ser más o menos conservador sobre los niveles de créditos que se deben reclasificar. Hay incontables matices sobre los detalles", dijo

En el sector hay coincidencia en que es de esperar que se trate de una primera a piedra que se pulirá en los próximos meses -como ha ocurrido con otras normas del Banco de España- y que la aplicación final de flexibilidad y no sea extremadamente severa, tratando de reconciliar las exigencias de Bruselas con una economía en la UVI.

"Si llegan a sacar otro decreto, igual alguna entidad cruje, y la normativa final no creemos que sea demasiado severa pues no se harían más refinanciaciones y la economía real sufriría mucho", dijo una fuente del sector.

DIFERENTES VELOCIDADES

La redefinición de los criterios pondrá de relieve una vez más las diferentes velocidades en la banca española.

En la parte baja, los grupos creados de la fusión de antiguas cajas de ahorros, como la nacionalizada Bankia , Catalunya Banc o Mare Nostrum (BMN), podrían ver entorpecida su vuelta a beneficios y sus planes de recapitalización, y podrían optar por acelerar las ventas de activos.

Algunos analistas indican que las entidades más débiles podrían verse forzadas a nuevas fusiones o incluso a recibir más dinero de Bruselas, que ha abierto un línea de crédito a la banca española por hasta 100.000 millones de euros de la cual se han utilizado hasta ahora algo más de 40.000 millones.

En el escalón medio se encontraría un grupo de entidades que no precisaron ayudas, como Caixabank, Popular , Sabadell o Kutxabank, que verán mermados su beneficios y en algunos casos los dividendos.

"Creemos que los bancos (centrados en el mercado doméstico) ofrecerán todo el dividendo en scrip (acciones sin efectivo) o lo cancelarán", dijeron en JPMorgan.

En la parte alta se encontrarían los dos grandes bancos, Santander y BBVA, con una mayor capacidad de resitencia dada su diversificación y capacidad de generación de beneficios, y Bankinter, que tiene un volumen bajo de créditos refinanciados.

Reuters ha consultado a los 15 bancos analizados. Tan solo Bankinter, Bankia y NCG Banco quisieron comentar.

"Nuestros cálculos nos dicen que podemos absorber el impacto de estas normas y mantener beneficios", dijo un portavoz de Bankia, que rehusó comentar si revisan sus metas de beneficio, mientras que en Bankinter afirmaron que "es pronto para hacer una estimación pero vemos un impacto menor que en otras entidades". Por otra parte, la nacionalizada NCG aseguró que la clarificación de criterios del Banco de España no tendrá impacto en la entidad tras los saneamientos realizados con dinero de Bruselas.

HACIA UNA TRIPLE AAA BANCARIA

En lo que coinciden los analistas del sector es en que este saneamiento adicional, sumado a la limpieza del ladrillo emprendida el año pasado y a la concentración y redimensionamiento de las entidades desde el inicio de la crisis, podría servir para recuperar la perdida confianza del inversor extranjero en la banca española.

"Los bancos españoles están atravesando un doloroso pero necesario proceso que debería llevar eventualmente a dar más confianza sobre su balance (aunque todavía no)", dicen los analistas de JPMorgan.

De hecho, fuentes del sector insisten en que España es el único sistema que publica al detalle los créditos refinanciados y señalan que habrá que esperar al supervisor único bancario para ver una situación de transparencia similar en otros países.

En JPMorgan señalan que el acceso de la banca sana a los mercados mayoristas debería abaratarse "una vez que se hayan deshecho de sus activos tóxicos, un paso vital para la recuperación de la economía doméstica y de las valoraciones de las acciones".

No obstante, algunos analistas advierten de que el horizonte podría todavía no estar del todo despejado teniendo en cuenta la dureza y persistencia de la recesión.

"Hasta ahora la política ha sido esconder la basura debajo de la alfombra con la esperanza de que la economía se recuperara pero obviamente no ha sido así, de manera que esto es un paso correcto para hacer más atractivos a los bancos españoles pero no es el final del túnel ya que el cuadro macroeconómico es muy negro y está sujeto a nuevas revisiones futuras", dijo Flemming Barton, analista de CM Capital Markets.

SIN CRÉDITO A LA VISTA

El difícil equilibrio que tienen que hacer el Gobierno y el Banco de España entre las exigencias de Bruselas y los mercados por un lado, y la necesidad de no estrangular más la economía con austeridad y adelgazamiento de la banca por otro, se hace patente en el impacto de las nuevas normas sobre el crédito.

Aunque el saneamiento del sector acompañado del fin de la recesión debería llevar en teoría a un refluir del crédito a largo plazo, las nuevas provisiones harán que los bancos sean aún más reacios a prestar a corto y medio plazo y que se incrementen los niveles de morosidad.

"El crecimiento del crédito, sobre todo en las PYMEs, va también a mantenerse débil, ya que los bancos endurecerán los criterios de riesgo y aumentar los diferenciales tras las nuevas reglas", dijeron analistas de N+1.

"Las nuevas medidas seguramente provocarán otro aumento de la morosidad ya que los bancos tendrán menos incentivo para extender refinanciados dudosos", añaden estos analistas. (Información adicional de Sarah White, Fiona Ortiz y Michael Stott; editado por Andrés González)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below