España prorroga ley para frenar aumento de quiebras inmobiliarias

viernes 22 de febrero de 2013 17:21 CET
 

MADRID, 22 feb (Reuters) - El Gobierno español aprobó el viernes prorrogar una normativa que impide que empresas con activos inmobiliarios se vean obligadas a disolverse cuando su patrimonio se vea muy deteriorado por la caída de valor de los mismos.

"Se prorroga durante 2013 la normativa vigente desde 2008 para evitar que las empresas incurran en causa legal de reducción de capital y, en su caso, de disolución a causa de las pérdidas", dijo el Gobierno en la referencia de las medidas acordadas el viernes en el Consejo de Ministros.

El Real Decreto permite que no se computen en las cuentas anuales las pérdidas por deterioro de activos derivadas del inmovilizado material, las inversiones inmobiliarias y las existencias, lo que afecta a diferentes tipos de empresas pero especialmente a las inmobiliarias.

Con esta excepción, las empresas evitan entrar en causa de disolución cuando -como establece la Ley de Sociedades de Capital- la caída del valor de sus activos inmobiliarios les deja con un patrimonio neto inferior a la mitad de los activos (o en patrimonio negativo).

En la práctica, la causa de disolución se aplica cuando una empresa tiene patrimonio negativo, ya que existe la posibilidad de reducir capital -con permiso de los accionistas- para evitar que el patrimonio sea menor que la mitad del capital social, aunque en empresas cotizadas se trata de un proceso relativamente complejo.

Además de la prórroga, que según diversas fuentes evitará una situación concursal en decenas de inmobiliarias, el Gobierno dijo sin detallar que ampliará el ámbito de aplicación de la norma "para evitar que las empresas del sector inmobiliario entren en situación de concurso de acreedores".

La excepción se aprobó por primera vez en 2008 y la última prórroga había expirado a principios de este mes.

Tras años de crecimiento desbocado, el mercado inmobiliario español experimentó un brusco bache desde 2008 que ha arrastrado a la banca -que ha sido rescatado por la eurozona- y al conjunto de la economía, empujando al concurso de acreedores a muchas inmobiliarias incapaces de pagar sus deudas, como ha sido el reciente caso de Reyal Urbis que, de hecho, estaba en situación de patrimonio negativo.

Desde 2007, la vivienda ha experimentado descensos de precio de hasta el 35 por ciento, que son aún mucho mayores en el caso de otros activos del sector como las promociones a medio construir o, especialmente, el suelo. (Información de Tomás Cobos; editado por Carlos Ruano)