De nazi a Terminator, los medios europeos atacan a Merkel

jueves 28 de junio de 2012 13:19 CEST
 

Por Madeline Chambers

BERLIN, 28 jun (Reuters) - Demonizada en los medios de comunicación europeos como un robot Terminator de ojos rojos, una 'pinup' entrada en carnes o una diosa romana que come griegos, la canciller alemana Angela Merkel se ha convertido en el objeto de una ola de críticas sarcásticas por su inflexible postura sobre la crisis de la eurozona.

Merkel, que ya es una figura odiada en Grecia por insistir en la austeridad a cambio de la ayuda, ha sido disfrazada con el uniforme nazi en varios montajes, pero los días previos a la cumbre de esta semana de la UE ha sido protagonista de imágenes y titulares particularmente salvajes.

Desde París a Washington, los políticos están aumentando su presión sobre la canciller, que dirige la mayor economía de la UE, para que solvente la crisis de deuda que amenaza con hacer descarrilar la economía global.

Pero 'Frau Nein' (la señora No) muestra pocos indicios de ceder terreno en asuntos como mutualizar la deuda europea o relajar el gasto público - no en vano esta estrategia ha mejorado su popularidad entre los votantes alemanes, en la cuenta atrás para las elecciones del próximo año.

La revista británica de izquierdas New Statesman mostró la semana pasada en portada una imagen de Merkel como Terminator similar a la de Arnold Schwarzenegger, con el ojo robótico y una chaqueta de cuero negro, bajo el titular "La líder más peligrosa de Europa".

En un artículo que argumentaba que la "manía de Merkel por la austeridad" está destruyendo Europa, el redactor jefe Mehdi Hasan la retrató como el mayor peligro para la prosperidad y el orden por delante del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad o el norcoreano Kim Jong-un.

"Merkel es la líder alemana más peligrosa desde Hitler", escribió Hasan, añadiendo que bajo su dirección Alemania, el principal pagador europeo, está aislada, y es odiada y temida por igual.

Podría ser la tradición británica de burlarse de los alemanes, pero el tono se ha vuelto feo incluso en alguna publicación más mayoritaria.   Continuación...